Muchos ecosistemas de la Tierra se ven afectados por pulsos de actividad: oscilaciones de temperatura entre estaciones, mareas entrantes y salientes, y la llegada anual de períodos de lluvia. Estas variaciones pueden desempeñar un papel importante en el suministro de nutrientes y otros insumos importantes, pero el cambio climático a menudo intensifica la amplitud de estos pulsos, con resultados a veces catastróficos.
por Nathaniel Scharping, Eos
Necesitamos mejores datos sobre los efectos de los cambios en estos pulsos de actividad, argumenta Sung-Ching Lee. El autor describe los esfuerzos en curso para recopilar dichos datos mediante el método de covarianza de remolinos, que mide los intercambios entre los ecosistemas y la atmósfera. El trabajo se centra en los flujos en las tierras áridas y los ecosistemas costeros de carbono azul, dos extremos del espectro de la sequedad que albergan altos niveles de biodiversidad y almacenamiento de carbono, y que se ven cada vez más amenazados por el cambio climático.
El artículo se publica en el Journal of Geophysical Research: Biogeosciences .
Los científicos están recopilando datos de redes de torres de flujo y planean ampliar sus métodos de recolección de datos, por ejemplo, conectando dispositivos móviles de medición con las torres existentes y sinergizando los datos de flujo con otras mediciones. Estas estrategias son cada vez más importantes, señala el autor, para evaluar las entradas de agua no convencionales, como las mareas y la condensación durante la sequía, así como para considerar cómo perturbaciones como el humo de los incendios forestales y las tormentas de polvo afectan el funcionamiento del ecosistema.
El autor sostiene que comprender cómo se están adaptando los ecosistemas a los cambios recientes en estos y otros factores es crucial para refinar los modelos del sistema terrestre y construir predicciones más precisas de cómo los ecosistemas se adaptarán (o no) en el futuro.
El autor y sus colegas también están explorando el uso del aprendizaje automático en las ciencias de la Tierra y están desarrollando enfoques híbridos que combinan modelos basados en procesos con técnicas de aprendizaje automático. Una ventaja clave de los modelos híbridos es su utilidad para resolver problemas de parametrización y la posibilidad de incorporar fuentes de datos adicionales, señala. Estos avances podrían ayudar a liberar el potencial de los datos de flujo para revelar información crucial sobre nuestro mundo cambiante.
Más información: Sung-Ching Lee, Flux Insights: Forjando una nueva comprensión de la expansión de las tierras áridas y la compresión de las costas, Journal of Geophysical Research: Biogeosciences (2025). DOI: 10.1029/2025jg009249
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
