Un nuevo estudio alerta que más de 5 500 sitios con residuos tóxicos o industriales podrían quedar bajo agua para el fin de siglo si no se reduce la contaminación que atrapa calor.
Redacción Noticias de la Tierra
La subida del nivel del mar ya no es solo una amenaza para playas y barrios bajos: según una investigación reciente publicada en la revista Nature Communications, más de 5 500 instalaciones peligrosas en Estados Unidos —incluyendo refinerías, terminales de combustibles fósiles, plantas de tratamiento de aguas residuales y centrales eléctricas— están en riesgo de inundación costera entre ahora y el año 2100. La cita del estudio lo resume así: “If heat-trapping pollution from burning coal, oil and gas continues unchecked, thousands of hazardous sites across the United States risk being flooded from sea level rise by the turn of the century…”
Este hallazgo tiene implicaciones directas para la salud pública, la gestión ambiental y el mundo agrícola, ya que muchas de estas instalaciones están en zonas costeras vulnerables, y su eventual inundación podría liberar contaminantes al entorno, afectar comunidades y perturbar cadenas de suministro.
El análisis del estudio
Los autores, entre los que figuran cientificos de la University of California, Los Angeles (UCLA) y con financiamiento de la Environmental Protection Agency (EPA), trabajaron en tres etapas: primero identificaron decenas de miles de instalaciones peligrosas en 23 estados costeros de Estados Unidos más Puerto Rico; luego calcularon la probabilidad de inundación para cada sitio en los años 2050 y 2100 bajo escenarios de altas emisiones y emisiones moderadas; y finalmente relacionaron los sitios de riesgo con las características de las comunidades cercanas a ellos —distinguieron barrios con renta más baja, mayor proporción de hogares de habla no inglesa, mayor porcentaje de hogares sin vehículo, entre otros factores—.
El resultado: más de 5 500 sitios podrían quedar expuestos a un evento de inundación costera con probabilidad de 1 % anual (lo que se conoce frecuentemente como “inundación de 100 años”) para el año 2100. Para el año 2050, ya cerca de 3 800 instalaciones estarían en riesgo. Las instalaciones de mayor riesgo incluyen aproximadamente un 44 % de terminales y puertos de combustibles fósiles, 30 % de centrales eléctricas, 24 % de refinerías y 22 % de plantas costeras de tratamiento de aguas residuales.
Geográficamente, casi el 80 % de las instalaciones con mayor riesgo se concentran en siete estados: Louisiana, Florida, New Jersey, Texas, California, New York y Massachusetts.
Finalmente, aunque reducir las emisiones de gases de efecto invernadero juega un papel clave, el estudio advierte que gran parte del riesgo ya está “bloqueado” por las emisiones pasadas. Bajo un escenario de emisiones moderadas, el número de sitios en riesgo para 2100 podría reducirse en unas 300 instalaciones (es decir, de ~5 500 a ~5 200).
¿Por qué representa un riesgo real para el sector agrícola y rural?
Aunque el estudio se centra en instalaciones industriales costeras, los efectos cruzan al ámbito agropecuario de varias maneras:
- Muchas zonas agrícolas dependen de puertos, terminales de combustibles o infraestructuras costeras para la importación de insumos, fertilizantes, combustibles o exportación de productos: si estas instalaciones se ven afectadas, la logística agropecuaria podría verse interrumpida.
- Las inundaciones de instalaciones que manejan residuos tóxicos, aguas residuales o combustibles podrían liberar contaminantes al suelo, a cursos de agua y a la zona costera, con consecuencias sobre cultivos, ganadería, acuicultura y calidad del agua.
- Las comunidades rurales costeras o peri-costeras, muchas veces con menor capacidad de adaptación, podrían quedar más vulnerables a contaminantes, desplazamientos o pérdidas de infraestructura crítica.
- Por otro lado, en un contexto global de cambio climático, las zonas de producción agrícola podrían ver mayor presión por los efectos del aumento del nivel del mar (salinización de suelos, inundaciones costeras, erosión), lo cual se entrelaza con la vulnerabilidad de instalaciones peligrosas.
Desafíos y recomendaciones clave
El estudio plantea varias líneas de acción que resultan relevantes para el mundo agropecuario y para las políticas ambientales y territoriales:
Adaptación territorial e infraestructura
Ante la posibilidad de que miles de instalaciones queden bajo el agua o en riesgo de inundación, es necesario que los gobiernos estatales y locales incluyan en sus planes de ordenación territorial la dimensión del riesgo costero de instalaciones peligrosas. Esto incluye reevaluar permisos de nuevas instalaciones, promover defensas costeras, elevar instalaciones existentes o considerar su traslado o cierre progresivo.
Para el sector agrícola que depende de infraestructura costera, es clave revisar rutas logísticas alternativas, almacenamiento estratégico de combustibles o insumos críticos y planes de contingencia para desastres.
Equidad ambiental y justicia social
El estudio muestra que las comunidades que viven cerca de los sitios de riesgo tienden a ser de renta más baja, con mayor proporción de minorías, hogares sin vehículo y con barreras de idioma. Phys.org Esto refuerza la necesidad de integrar los principios de justicia ambiental en las políticas de adaptación: asegurar que no sean siempre las mismas poblaciones las que carguen con la contaminación, los efectos de inundaciones o los costos de la resiliencia.
Mitigación de emisiones y acciones urgentes
Aunque el estudio advierte que una parte del riesgo ya está bloqueada, también señala que la reducción de emisiones importa: aunque modesta, reducir las emisiones cortaría decenas o centenares de instalaciones de riesgo. Esto apunta a la necesidad de acelerar la transición energética, promover eficiencia, reducir combustibles fósiles y apostar por fuentes renovables.
Para el sector agropecuario, esto implica explorar la reducción de la huella de carbono, adoptar energías limpias, vincularse con cadenas de suministro más sostenibles y considerar que el clima no solo afecta cultivos, sino también la infraestructura industrial de apoyo.
Este estudio representa una alarma importante para todos los sectores que interactúan con la franja costera —y no solo en el plano urbano-industrial. Que miles de instalaciones peligrosas puedan quedar inundadas hacia finales de siglo por la subida del nivel del mar es un llamado a actuar ahora: revisar infraestructura, integrar riesgos climáticos en planificación, incorporar justicia ambiental y fortalecer cadenas productivas, incluidas las agrícolas.
Para el mundo agropecuario, el mensaje es claro: el cambio climático no solo amenaza los campos y los cultivos, también amenaza la base logística e industrial que los conecta con el mercado. Prepararse ante estos escenarios es clave para asegurar la productividad, la salud ambiental y la resiliencia de las comunidades.
Referencias
Thousands of US hazardous sites are at risk of flooding because of sea level rise, study finds (Dorany Pineda, edited by Andrew Zinin) – Phys.org, 20 Nov 2025. https://phys.org/news/2025-11-thousands-hazardous-sites-sea.html
