Nuevas investigaciones revelan cómo los cambios climáticos antiguos influyeron en la actividad sísmica y geológica del norte de Kenia
Redacción Noticias de la Tierra
En el árido norte de Kenia se extiende el lago Turkana, una joya geológica y antropológica conocida como la “cuna de la humanidad”. Durante décadas, este lugar ha fascinado a los científicos por albergar algunos de los fósiles humanos más antiguos del planeta, vestigios que han ayudado a reconstruir la historia de nuestra evolución. Pero ahora, un nuevo estudio ha descubierto que la importancia del lago va mucho más allá de la antropología: su historia geológica y su relación con el cambio climático podrían haber influido directamente en la actividad tectónica y sísmica de la región.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Syracuse (Estados Unidos) y la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), ofrece una nueva mirada sobre cómo los cambios climáticos pasados afectaron la dinámica de las fallas geológicas del valle del Rift africano, donde se encuentra el lago. Según los autores, las fluctuaciones del nivel del agua durante miles de años modificaron la presión sobre la corteza terrestre, alterando el equilibrio de las fallas y generando terremotos y fracturas geológicas que, a su vez, transformaron el paisaje y los ecosistemas.
Un laboratorio natural de la historia terrestre
El lago Turkana, el más grande del mundo en una zona desértica, se formó hace millones de años en una región marcada por la interacción entre el clima y la tectónica. El estudio muestra que las variaciones climáticas —particularmente los ciclos de sequías y lluvias intensas— no solo moldearon su superficie, sino que también tuvieron un impacto profundo en las estructuras subterráneas.
Cuando el clima se volvió más húmedo, el lago se expandió, aumentando la presión sobre las fallas activas que atraviesan la cuenca. En los períodos secos, al descender el nivel del agua, esa presión disminuyó de forma abrupta, provocando tensiones en la corteza terrestre que podían detonar terremotos.
Estos procesos se repitieron a lo largo de cientos de miles de años, contribuyendo a esculpir el terreno donde evolucionaron los primeros homínidos. De hecho, los investigadores sugieren que los mismos cambios geológicos que afectaban al lago también crearon nuevos hábitats, alternando zonas húmedas y áridas, lo que habría influido en la dispersión y adaptación de los ancestros humanos.
Clima, tectónica y evolución
El estudio refuerza la idea de que la evolución humana no ocurrió de forma aislada, sino en estrecha conexión con los procesos naturales del planeta. Las alteraciones climáticas y sísmicas del valle del Rift africano —una extensa fractura continental que se extiende desde el mar Rojo hasta Mozambique— habrían sido un motor clave para la diversificación de los ecosistemas y la adaptación de las especies.
Los paleoclimatólogos ya habían identificado que los cambios cíclicos del nivel del lago Turkana coincidían con transformaciones ambientales que obligaron a los homínidos a desarrollar estrategias de supervivencia más complejas, como la migración o el uso de herramientas. Ahora, con esta nueva evidencia geológica, se confirma que el vínculo entre clima, geodinámica y evolución fue mucho más estrecho de lo que se pensaba.
Tecnología moderna para estudiar un pasado remoto
Para llegar a estas conclusiones, los científicos combinaron imágenes satelitales, mediciones sísmicas y datos geocronológicos obtenidos en sedimentos del lecho del lago. Este enfoque multidisciplinario permitió reconstruir cómo el nivel del Turkana varió a lo largo de los últimos 200 000 años, y cómo esos cambios se correlacionaron con episodios de actividad sísmica en la región.
Los análisis revelan que cada vez que el lago alcanzó su punto máximo de expansión, las fallas del valle del Rift mostraron signos de mayor inestabilidad. Este comportamiento sugiere que la masa de agua actuaba como un “gatillo natural” para los movimientos tectónicos, al modificar las fuerzas internas que mantienen en equilibrio la corteza terrestre.
Un espejo para entender el presente y el futuro
Más allá de su valor histórico, el lago Turkana también ofrece pistas sobre los riesgos geológicos y climáticos actuales. A medida que el calentamiento global altera los patrones de lluvia y sequía en África oriental, los científicos advierten que los cambios abruptos en los niveles de los lagos y embalses podrían afectar la estabilidad geológica moderna.
Este hallazgo tiene implicaciones para la gestión del agua y el desarrollo de infraestructuras en zonas tectónicamente activas. Por ejemplo, los grandes embalses pueden ejercer presiones similares sobre la corteza terrestre, aumentando el riesgo de movimientos sísmicos inducidos.
Asimismo, el estudio demuestra que los ecosistemas del Turkana siguen siendo altamente sensibles a la variabilidad climática. En las últimas décadas, la expansión agrícola y la construcción de presas en los ríos que alimentan el lago han provocado descensos significativos del nivel del agua, amenazando tanto la biodiversidad local como el equilibrio geológico de la cuenca.
Un legado científico y humano
El lago Turkana continúa siendo un punto de encuentro entre la geología, la biología y la historia humana. Lo que alguna vez fue el escenario de la evolución de los primeros homínidos hoy sirve como archivo natural para entender cómo la Tierra responde a las transformaciones ambientales.
Los investigadores subrayan que estudiar este tipo de interacciones entre el clima y la tectónica no solo ayuda a comprender el pasado del planeta, sino también a anticipar los efectos futuros del cambio climático en regiones vulnerables. En cierto modo, el lago Turkana sigue siendo un laboratorio vivo de la historia de la Tierra, donde cada capa de sedimento y cada falla geológica narran la larga conversación entre el agua, el clima y la vida.
Referencias
- Phys.org. (2025). Climate impact on earthquakes and lake dynamics in Kenya’s Lake Turkana region. Publicado el 12 de noviembre de 2025. Disponible en: https://phys.org/news/2025-11-climate-impact-earthquakes-lake-turkana.html
- Syracuse University & University of Auckland (2025). Paleoclimate, Tectonics and Lake Turkana Basin Study.
- Geological Society of America (2024). Rift Dynamics and Paleoclimate Interactions in East Africa.
- Smithsonian Institution (2023). Human Origins and Environmental Change in the Turkana Basin.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
