El aire cálido del norte de África atrapado bajo altas presiones eleva las temperaturas en Europa occidental, mientras España prevé hasta 38 °C e Italia restringe trabajos al aire libre
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
Europa occidental atraviesa un episodio de calor extremo poco habitual para mayo. Reino Unido y Francia registraron temperaturas récord para este mes, mientras los servicios meteorológicos advirtieron que la situación podría prolongarse durante la semana en varios países del continente.
El fenómeno está asociado con un domo de calor: una masa de aire cálido procedente del norte de África que queda atrapada bajo un sistema de alta presión sobre Europa occidental. Esta configuración favorece temperaturas más propias del verano avanzado que de finales de mayo, con impacto directo sobre la salud pública, el trabajo al aire libre y la gestión de riesgos meteorológicos.
Reino Unido alcanza su día de mayo más caluroso
La agencia meteorológica británica Met Office informó que el lunes se convirtió en el día de mayo más caluroso registrado en Reino Unido. La temperatura llegó a 34,8 °C en Kew Gardens, al suroeste de Londres, dos grados por encima del máximo anterior para este mes.
El registro fue descrito por la propia agencia como excepcional incluso para pleno verano. En Londres, donde las temperaturas medias para esta época suelen rondar los 17 °C o 18 °C, el calor dejó una sensación muy alejada del comportamiento habitual de la primavera británica.
La situación refuerza las advertencias sobre un continente cada vez más expuesto a olas de calor más letales en Europa, especialmente cuando los episodios extremos aparecen antes del verano y afectan a poblaciones, infraestructuras y sistemas de salud todavía en transición estacional.
Francia activa alertas y reporta incidentes graves
Al otro lado del canal de la Mancha, Météo-France puso bajo alerta por ola de calor a ocho zonas del oeste del país. Esta categoría implica tres días y tres noches de calor intenso con riesgo para la población.
En Francia, al menos diez localidades registraron el domingo temperaturas máximas récord para mayo, entre ellas Lorient y Noirmoutier, en el noroeste del país. París superó el sábado por primera vez en el año los 30 °C, con una marca de 31,9 °C.
Las previsiones apuntaban a temperaturas de hasta 35 °C en Bretaña y entre 36 °C y 37 °C en el sur francés, con calor persistente hasta el fin de semana. Las autoridades también informaron de incidentes graves vinculados a actividades físicas: un hombre murió durante una carrera de 10 kilómetros en París y otras diez personas fueron trasladadas en estado crítico tras una competición en Maisons-Alfort. Además, una mujer de 28 años falleció por golpe de calor durante una reunión atlética bajo techo en la región oriental del Ródano.
España espera hasta 38 °C y noches tropicales
En España, la Agencia Estatal de Meteorología advirtió que las temperaturas extraordinariamente altas para esta época del año continuarían durante toda la semana en casi todo el país, con excepción de las Islas Canarias.
El pico de calor se esperaba entre miércoles y viernes, con valores de 36 °C a 38 °C. En el suroeste español también se pronosticaron noches tropicales generalizadas, una condición especialmente relevante porque impide que el cuerpo y las viviendas se enfríen adecuadamente durante la noche.
La llegada de aire cálido africano ya había sido observada en Europa durante mayo, con escenarios de temperaturas inusuales y contrastes meteorológicos en el Mediterráneo y otras regiones del continente. El nuevo episodio confirma la capacidad de estas masas de aire para desplazar condiciones extremas hacia latitudes templadas.
Italia restringe el trabajo bajo el sol
Italia también adoptó medidas preventivas. La región del Lazio, donde se encuentra Roma, aprobó reglas para limitar los trabajos con exposición prolongada al sol entre las 12:30 y las 16:00 horas.
La medida alcanza actividades agrícolas, obras de construcción y logística, y estará vigente hasta el 15 de septiembre. Un punto relevante es que restricciones similares se aplicaron el año anterior, pero comenzaron el 30 de mayo; esta vez se activaron antes, en respuesta a la llegada temprana del calor intenso.
El impacto sobre el trabajo al aire libre muestra que las olas de calor no son solo un fenómeno meteorológico. También obligan a reorganizar horarios, proteger trabajadores vulnerables y anticipar riesgos en sectores que dependen de la exposición directa al ambiente.
El cambio climático como fondo del episodio
Los científicos señalan que el cambio climático inducido por la actividad humana está haciendo que fenómenos extremos como olas de calor, sequías e inundaciones sean más intensos y rompan récords con mayor frecuencia. El meteorólogo Greg Dewhurst, de Met Office, indicó que el aumento de temperaturas extremas es una señal clara del cambio climático en acción y que eventos de este tipo tienen más probabilidades de convertirse en una nueva normalidad.
La preocupación no se limita a los récords puntuales. La semana anterior, asesores climáticos advirtieron al gobierno británico que el país fue construido para un clima que ya no existe y reclamaron adaptar infraestructuras como escuelas y hospitales a un planeta más cálido.
La relación entre circulación atmosférica, calentamiento global y extremos europeos también ha sido señalada en estudios sobre una Oscilación del Atlántico Norte más extrema, capaz de amplificar olas de calor, sequías y lluvias intensas durante el verano europeo.
Un continente obligado a adaptarse más rápido
El episodio ocurre después de varios años de advertencias sobre la vulnerabilidad europea al calor. En 2022, Reino Unido superó por primera vez los 40 °C desde que existen registros. En 2023, un estudio estimó más de 47.000 muertes relacionadas con el calor en Europa, con mayor carga en países del sur del continente.
Estos antecedentes muestran que el problema ya no se limita a episodios aislados. Las temperaturas extremas afectan salud, transporte, agricultura, energía, vivienda, deporte y condiciones laborales. Cuando el calor llega antes de lo habitual, la exposición puede ser mayor porque personas, ciudades e instituciones aún no han ajustado sus rutinas al modo verano.
La experiencia reciente con mortalidad asociada al calor en Europa confirma que la adaptación social puede reducir daños, pero también que la frecuencia e intensidad de los extremos obliga a reforzar alertas tempranas, protección laboral, refrigeración de espacios públicos y preparación sanitaria.
El domo de calor que afecta a Reino Unido, Francia, España e Italia deja una señal concreta: Europa está entrando cada vez antes en condiciones térmicas de alto riesgo. La diferencia entre un episodio meteorológico extremo y una crisis sanitaria dependerá de la velocidad con que gobiernos, ciudades y sectores productivos ajusten sus protocolos a un clima que ya cambió.
Fuente(s) referenciales
Phys.org – Heat dome over Europe scorches UK, France, Spain
