Gran Bretaña es una de las naciones menos «conectadas con la naturaleza» del mundo, y una nueva investigación ha explorado las razones de ello.
El estudio, dirigido por el profesor Miles Richardson, profesor de Conectividad con la Naturaleza en la Universidad de Derby, exploró las diferencias entre los países más y menos conectados con la naturaleza y los factores sociales detrás de ellas.
Basado en un análisis de datos existentes de más de 60 países y casi 57.000 participantes, el estudio consideró por qué Nepal es la nación más conectada con la naturaleza, seguida de Irán, Sudáfrica, Bangladesh y Nigeria.
Mientras tanto, los países europeos tienden a estar más desconectados: solo Croacia y Bulgaria aparecen entre los 10 primeros, Francia en el puesto 19 y Gran Bretaña y España entre los menos conectados con la naturaleza.
El estudio forma parte de una investigación en curso del Grupo de Investigación de Conectividad con la Naturaleza de la Universidad de Derby, que ha descubierto que las personas con mayores niveles de conexión con la naturaleza disfrutan de un mayor bienestar y son más propensas a actuar de forma respetuosa con el medio ambiente.
Por el contrario, los bajos niveles de conexión con la naturaleza se identifican como uno de los tres principales impulsores de la pérdida de biodiversidad, junto con la desigualdad y la priorización de la ganancia material individual.
Uno de los hallazgos clave del estudio fue que el indicador más sólido de una relación cercana con la naturaleza eran los altos niveles de espiritualidad en una sociedad. Las culturas más religiosas, donde se prioriza la fe sobre la ciencia, tendían a mostrar mayores niveles de conexión con la naturaleza.
En contraste, la urbanización y la «facilidad para hacer negocios» (una medida del Banco Mundial del carácter favorable a los negocios de un país) surgieron como los predictores negativos más fuertes de la conexión con la naturaleza. Otros factores vinculados a la falta de conexión con la naturaleza incluyeron el ingreso medio y un mayor uso de internet.
Para ayudar a explicar estos patrones, el profesor Richardson ha desarrollado un nuevo marco conceptual, el modelo «X», para ilustrar los factores sociales y culturales clave a nivel macro que influyen en cómo las personas se conectan con la naturaleza.
El profesor Richardson afirmó: «La conexión con la naturaleza no se trata solo de lo que hacemos, sino de cómo sentimos, pensamos y valoramos nuestro lugar en el mundo viviente. Nos hemos convertido en una sociedad más racional, económica y científica, y si bien eso ha traído consigo algunos beneficios fantásticos, la clave está en cómo los equilibramos con los problemas imprevistos».
Este informe combinó modelos estadísticos, análisis de redes e interpretación teórica para identificar qué condiciones sociales y valores compartidos se asocian más estrechamente con la conexión con la naturaleza. Los resultados ofrecen una visión convincente de cómo la vida moderna moldea nuestra relación con la naturaleza y dónde podríamos intervenir para restaurarla.
Sobre cómo impulsar la conexión con la naturaleza a nivel nacional, el profesor Richardson sugirió hacer un mejor uso de los entornos naturales en los tratamientos del NHS para la salud mental y pública, desarrollar los derechos de la naturaleza en la legislación e incorporar la naturaleza en las salas de juntas y en las decisiones empresariales mediante regulaciones como la ganancia neta de biodiversidad.
Añadió: «Necesitamos encontrar maneras de reintegrar el pensamiento natural en nuestro mundo altamente tecnológico. El modelo ofrece un punto de partida, un marco para pensar de forma diferente. Es difícil cambiar las culturas, pero se trata de integrar el valor de la naturaleza, convirtiéndola en parte integral de nuestro bienestar, para que se vuelva respetada y casi sagrada».
Más información: Miles Richardson et al., Determinantes macroeconómicos de la conectividad con la naturaleza: Un análisis exploratorio de 61 países, Ambio (2025). DOI: 10.1007/s13280-025-02275-w
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
