Portugal podría enfrentar nuevos focos de incendios forestales por la expansión del eucalipto hacia 2060


El cambio climático en Portugal favorecería la expansión del eucalipto hacia el centro-sur, creando zonas de alto riesgo de incendios difíciles de detectar


Redacción Noticias de la Tierra


Los incendios forestales en Portugal podrían intensificarse en las próximas décadas como consecuencia de cambios en la composición de los bosques y en las condiciones climáticas que los rodean. Proyecciones basadas en análisis científicos indican que el eucalipto, un árbol caracterizado por la presencia de aceites altamente inflamables, podría expandirse hacia la región centro-sur del país hacia el año 2060, si las condiciones climáticas hacen esa zona más favorable para su crecimiento. Este desplazamiento potencial de la especie no es un detalle menor: la presencia de eucaliptos se asocia con una mayor propagación del fuego, lo que podría transformar amplias áreas en puntos críticos de incendios forestales.

El riesgo no se limita al aumento de la inflamabilidad del paisaje. Las áreas donde el eucalipto podría asentarse en el futuro presentarían características que dificultan su identificación temprana mediante enfoques convencionales de prevención. Esto introduce un desafío adicional para la gestión forestal y la planificación territorial en Portugal, ya que los métodos tradicionales de detección de zonas de riesgo podrían no ser suficientes para anticipar los nuevos patrones de incendios que emergerían bajo escenarios de cambio climático.

El papel del eucalipto en la dinámica del fuego

El eucalipto es una especie conocida por su contenido de aceites volátiles, que aumentan la inflamabilidad de la vegetación circundante. En contextos donde esta especie se vuelve dominante, el comportamiento del fuego tiende a ser más intenso y difícil de controlar. La posible expansión del eucalipto hacia el centro-sur de Portugal implica que áreas que hoy no presentan ese nivel de riesgo podrían, en el futuro, convertirse en entornos especialmente propensos a la propagación rápida de incendios.

La combinación entre vegetación altamente inflamable y condiciones climáticas más favorables para su crecimiento configura un escenario en el que el fuego encuentra un combustible más abundante y reactivo. Este proceso no depende únicamente de la presencia del árbol, sino de cómo su expansión reconfigura la estructura del paisaje forestal. La introducción o proliferación de especies con alta carga inflamable modifica la forma en que el fuego se inicia y se propaga, lo que tiene implicaciones directas para la gestión del riesgo de incendios.

Cambios climáticos que abren nuevas zonas de riesgo

Las proyecciones que apuntan a la expansión del eucalipto hacia el centro-sur de Portugal se basan en la premisa de que el cambio climático hará estas regiones más hospitalarias para su crecimiento. Esto implica una transformación gradual de las condiciones ambientales que determinan qué especies pueden establecerse y prosperar en determinados territorios. A medida que cambian los patrones climáticos, las fronteras ecológicas se desplazan, y con ellas se reconfiguran los riesgos asociados al fuego.

Este proceso de reconfiguración de los paisajes forestales introduce un componente dinámico en la evaluación del riesgo de incendios. Las zonas que hoy no figuran como prioritarias en los mapas de peligro podrían adquirir un perfil de alta vulnerabilidad en las próximas décadas. En el caso de Portugal, la posible colonización del eucalipto en regiones donde su presencia no es actualmente dominante plantea un escenario de nuevos focos de incendios forestales que no responden a los patrones históricos conocidos.

Dificultades para la detección con métodos convencionales

Uno de los aspectos más relevantes del escenario proyectado es que los nuevos puntos críticos de incendios asociados a la expansión del eucalipto podrían evadir la detección por los enfoques de prevención convencionales. Los sistemas tradicionales de identificación de zonas de riesgo suelen basarse en patrones históricos de incendios, en la vegetación actualmente presente y en condiciones climáticas observadas en el pasado reciente. Sin embargo, cuando el paisaje cambia de forma progresiva, estos métodos pueden quedar desfasados.

La dificultad para anticipar los nuevos focos de riesgo implica que las herramientas de prevención y planificación forestal deben adaptarse a un contexto en el que el riesgo no es estático, sino que se desplaza geográficamente con el tiempo. En Portugal, esto supone la necesidad de considerar no solo dónde se producen hoy los incendios, sino dónde podrían concentrarse en el futuro si especies altamente inflamables encuentran condiciones propicias para expandirse.

Implicaciones para la gestión forestal en Portugal

El escenario descrito plantea desafíos importantes para la gestión forestal en Portugal. La posible expansión del eucalipto hacia nuevas regiones obliga a replantear estrategias de planificación territorial, manejo de especies y prevención de incendios. La identificación temprana de áreas que podrían volverse más vulnerables al fuego se vuelve un componente clave para anticipar escenarios de riesgo en el mediano y largo plazo.

Además, la dificultad de detección mediante métodos convencionales subraya la necesidad de enfoques más dinámicos y prospectivos en la gestión del territorio forestal. La prevención de incendios, en este contexto, no se limita a responder a los riesgos actuales, sino que debe incorporar proyecciones sobre cómo la composición de los bosques y las condiciones climáticas pueden modificar el mapa del peligro en las próximas décadas.

Un futuro de incendios modelado por la transformación del paisaje

La posible expansión del eucalipto hacia el centro-sur de Portugal hacia 2060 ilustra cómo el futuro de los incendios forestales puede estar determinado tanto por el clima como por la transformación del paisaje vegetal. La combinación de especies altamente inflamables y condiciones climáticas cambiantes crea un escenario en el que el fuego puede encontrar nuevos corredores de propagación, alterando la geografía del riesgo en el país.

Para una audiencia internacional, el caso de Portugal muestra cómo los cambios en la distribución de especies forestales pueden convertirse en un factor clave en la dinámica de los incendios. No se trata únicamente de que los incendios aumenten en frecuencia o intensidad, sino de que los lugares donde se concentran los riesgos pueden desplazarse, desafiando los modelos tradicionales de prevención y gestión. Este enfoque subraya la importancia de integrar proyecciones ecológicas y climáticas en la planificación de políticas de prevención de incendios forestales.

Referencias

Phys.org: “Wildfire key factor shaping forests over decades”, investigación sobre la expansión del eucalipto y el riesgo de incendios en Portugal.

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.