Brasil intenta frenar el influjo de combustibles fósiles que amenaza la COP30

Redacción Noticias de la Tierra


El hecho de que en años recientes los cabilderos de las industrias del petróleo, gas y carbón hayan incrementado su presencia en las negociaciones climáticas internacionales —“Estimates of lobbyist numbers have risen sharply, from 503 at the 2021 Glasgow talks to 1,773 at last year’s talks in Azerbaijan’s capital Baku.”— da cuenta de un problema estructural que hoy pone en jaque la efectividad de la conferencia de la 2025 United Nations Climate Change Conference (COP30) que se celebra en Brasil.

Brasil asume el reto con medidas de transparencia

La nación anfitriona, Belém (en el estado brasileño de Pará), decidió adoptar una estrategia poco habitual: exigir que los participantes en la COP declaren públicamente quién financió su asistencia al evento. Esa medida pretende poner freno a la influencia opaca de quienes representan a la industria de los combustibles fósiles.

Aun así, la magnitud del desafío es evidente: se estima que unos 1 600 lobbistas del sector fósil ya están acreditados para asistir al evento. Si se articularan como bloque, serían más numerosos que casi todas las delegaciones nacionales, salvo la del país anfitrión.

¿Por qué es tan relevante la cuestión de los combustibles fósiles en la COP30?

El debate sobre la eliminación progresiva del uso de petróleo, gas y carbón se perfila como uno de los más complejos y decisivos de esta edición de la COP. En 2023, durante la COP28 en Dubái, se adoptó por primera vez una resolución que invitaba a «transicionar lejos de los combustibles fósiles en los sistemas de energía».

Para esta edición en Brasil, algunas delegaciones promueven que ese acuerdo se convierta en un «roadmap» (hoja de ruta) con hitos más concretos, aunque el tema no está formalmente incluido en la agenda negociada.

Al mismo tiempo, Brasil enfrenta una paradoja: aunque impulsa una agenda climática activa, mantiene iniciativas de exploración de combustibles fósiles en áreas vulnerables, lo que le resta credibilidad frente a la comunidad internacional.

Lobby, desinformación y el riesgo de diluir los avances

La industria de los combustibles fósiles ha desarrollado tácticas de influencia que van más allá de la mera presencia en salas de negociación. Según informes especializados, dichos lobbistas buscan proteger fuentes de ingreso y emplean también estrategias de desinformación para retrasar o debilitar las transformaciones hacia economías bajas en carbono.

Ante este panorama, Brasil lanzó la Global Initiative for Information Integrity on Climate Change, con la intención de generar herramientas para contrarrestar tácticas de desinformación y retraso.

Implicaciones prácticas para América Latina y el mundo

Para los países latinoamericanos y para la acción climática global, lo que pase en esta COP30 tendrá efectos tangibles:

  • Si la estrategia de transparencia rindiera frutos, podría abrirse una vía más confiable de negociaciones libres de presiones opacas.
  • Si, por el contrario, prevalecen intereses fósiles, el proceso negociador corre el riesgo de convertirse en un foro de postergación de decisiones críticas.
  • Las decisiones que se tomen sobre combustibles fósiles marcarán a su vez los términos del financiamiento climático, del apoyo a las transiciones energéticas y de la justicia climática entre el Norte y el Sur.

En el contexto de América Latina, Brasil desempeña un papel clave: como productor de hidrocarburos y como país emergente en energía renovable, su camino servirá de ejemplo para otros países de la región que deberán equilibrar desarrollo, soberanía energética y compromisos climáticos.

Un momento de tensión y oportunidad

En este encuentro en Belém, conviven dos caras de un mismo desafío. Por un lado, la urgencia de actuar ante el abanico de crisis climáticas —como el propio país anfitrión ha señalado: “la Tierra ya no puede sostener el uso intensivo de combustibles fósiles”. Phys.org+1 Por otro, sistemas de poder que aún se lucran de la explotación de petróleo, gas y carbón y que cuentan con el capital y la influencia para frenar el cambio.

El éxito de esta COP dependerá de si los gobiernos, la sociedad civil y los negociadores logran imponer la agenda de la acción real sobre la agenda del status quo. Que Brasil, como anfitrión, haya puesto sobre la mesa la cuestión de la transparencia y del rol del lobby fósil es un paso relevante, pero no garantiza aún los resultados. La negociación está abierta, el reloj corre y el planeta no espera.

Referencias
“Brazil is trying to stop fossil fuel interests derailing COP30 with one simple measure.” Phys.org, 2025. https://phys.org/news/2025-11-brazil-fossil-fuel-derailing-cop30.html
“Offshore fossil fuel exploration jeopardizes Brazil’s climate leadership, study says.” Mongabay, 2025. https://news.mongabay.com/2025/11/offshore-fossil-fuel-exploration-jeopardizes-brazils-climate-leadership-study-says/
“Fight over fossil fuels drawdown looms at UN climate summit.” Phys.org, 2025. https://phys.org/news/2025-11-fossil-fuels-drawdown-looms-climate.html
“Five key issues at the UN climate summit in Brazil—and why they matter to you and the planet.” Phys.org, 2025. https://phys.org/news/2025-11-key-issues-climate-summit-brazil.html
“Earth ‘can no longer sustain’ intensive fossil fuel use, Lula tells COP30.” Phys.org, 2025. https://phys.org/news/2025-11-earth-longer-sustain-intensive-fossil.html

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.