Sedimentos del mar de Amundsen revelan retrocesos pasados de los glaciares antárticos
Redacción Noticias de la Tierra
La Antártida no siempre fue el gigantesco bloque de hielo estable que solemos imaginar. Un nuevo estudio científico, difundido por Infobae, confirma que durante períodos cálidos del pasado, comparables al clima actual, el continente antártico experimentó pérdidas masivas de hielo. La investigación se basó en el análisis de sedimentos marinos recolectados en el mar de Amundsen, una de las regiones más sensibles del continente blanco frente al calentamiento global.
Los resultados aportan un contexto histórico clave para comprender la vulnerabilidad actual de los glaciares antárticos y refuerzan la preocupación sobre su posible comportamiento futuro en un planeta que continúa calentándose.
Qué revelan los sedimentos del mar de Amundsen
El equipo de investigadores examinó núcleos de sedimentos extraídos del fondo marino frente a la Antártida Occidental. Estos sedimentos actúan como un archivo natural, capaz de conservar información sobre la posición pasada de los glaciares, la presencia de hielo flotante y los cambios en las condiciones oceánicas.
Según el estudio, los sedimentos contienen señales claras de episodios repetidos de retroceso glaciar durante intervalos cálidos del pasado geológico. En esos momentos, grandes sectores de la capa de hielo de la Antártida Occidental se retiraron tierra adentro, dejando expuestas zonas que hoy vuelven a considerarse críticas.
Este hallazgo es especialmente relevante porque el mar de Amundsen alberga algunos de los glaciares más inestables del continente, cuya evolución actual es objeto de seguimiento constante por parte de la comunidad científica.
La Antártida Occidental como punto vulnerable
Los datos analizados apuntan a que la Antártida Occidental ha sido históricamente más sensible a los aumentos de temperatura que otras regiones del continente. Durante períodos cálidos anteriores, la interacción entre el océano y la base de los glaciares facilitó el derretimiento desde abajo, acelerando el retroceso del hielo.
El estudio confirma que este mecanismo no es nuevo. En el pasado, el ingreso de aguas oceánicas relativamente más cálidas bajo las plataformas de hielo provocó pérdidas significativas de masa glaciar, un proceso muy similar al que hoy se observa en algunos sectores antárticos.
Esta evidencia refuerza la idea de que la estabilidad de la Antártida Occidental depende en gran medida de la temperatura del océano y de la forma del lecho marino sobre el que se asienta el hielo.
Qué períodos cálidos analiza la investigación
Los investigadores centraron su análisis en intervalos climáticos del pasado en los que las temperaturas globales eran comparables o ligeramente superiores a las actuales. Durante esos períodos, la Antártida no colapsó por completo, pero sí experimentó reducciones sustanciales de su volumen de hielo.
La relevancia de este dato radica en que demuestra que no es necesario un calentamiento extremo para desencadenar retrocesos importantes. Basta con condiciones climáticas similares a las actuales para que el sistema glaciar antártico responda de forma significativa.
Este enfoque paleoclimático permite contextualizar los cambios actuales dentro de una escala temporal mucho más amplia, evitando interpretaciones basadas únicamente en observaciones recientes.
Implicaciones para el nivel del mar
Aunque el estudio no introduce nuevas cifras concretas sobre el aumento del nivel del mar, sí refuerza una conclusión ampliamente aceptada: la pérdida de hielo en la Antártida Occidental tiene el potencial de contribuir de forma importante a la elevación del nivel marino global.
Los episodios de retroceso identificados en los sedimentos muestran que, en el pasado, el hielo antártico respondió con rapidez a cambios relativamente moderados del clima. Este comportamiento histórico es una señal de alerta para las proyecciones actuales, ya que el calentamiento global moderno ocurre a un ritmo muy acelerado.
Un respaldo geológico a las observaciones actuales
Las observaciones satelitales de las últimas décadas muestran que algunos glaciares antárticos están perdiendo masa de forma acelerada. El valor añadido de este estudio es que proporciona un respaldo geológico a esas observaciones modernas.
Al demostrar que procesos similares ocurrieron en el pasado, los investigadores refuerzan la confianza en los modelos que advierten sobre la inestabilidad potencial de la Antártida en escenarios de calentamiento sostenido. La geología, en este caso, actúa como una confirmación independiente de lo que hoy detectan los instrumentos modernos.
Investigación internacional y análisis interdisciplinario
El trabajo se apoyó en técnicas avanzadas de análisis sedimentológico y fue desarrollado por un equipo internacional de científicos especializados en glaciología, oceanografía y paleoclima. La combinación de estas disciplinas permitió reconstruir con mayor precisión la historia del hielo antártico y sus respuestas a cambios ambientales.
El estudio destaca la importancia de seguir explorando el fondo marino antártico, una región todavía poco conocida pero fundamental para entender la evolución pasada y futura del sistema climático terrestre.
Qué nos dice el pasado sobre el presente
Uno de los mensajes centrales de la investigación es que la Antártida ha demostrado ser dinámica y sensible en períodos cálidos anteriores. Lejos de ser un bloque inmóvil, el hielo antártico ha avanzado y retrocedido en función de las condiciones climáticas y oceánicas.
Este conocimiento no implica que el futuro esté predeterminado, pero sí subraya que el sistema responde de forma clara a cambios de temperatura comparables a los actuales. Comprender estos precedentes resulta esencial para evaluar los riesgos asociados al cambio climático contemporáneo.
Un llamado a profundizar el monitoreo polar
Los autores del estudio coinciden en que estos hallazgos refuerzan la necesidad de mantener y ampliar el monitoreo científico de la Antártida, tanto mediante satélites como a través de campañas oceanográficas y perforaciones sedimentarias.
La información del pasado geológico se convierte así en una herramienta clave para anticipar posibles escenarios futuros y para mejorar la capacidad de respuesta frente a los impactos globales del deshielo polar.
Referencias
Infobae – Confirman que la Antártida perdió hielo masivamente durante períodos cálidos similares al actual
https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2026/01/11/confirman-que-la-antartida-perdio-hielo-masivamente-durante-periodos-calidos-similares-al-actual/
