El ciclón se intensificó al sur del archipiélago y podría convertirse en un huracán mayor durante el fin de semana, mientras la Isla Grande enfrenta riesgo de inundaciones repentinas, deslizamientos y oleaje peligroso
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.
El huracán Nolo continuó fortaleciéndose este 25 de septiembre al sur de Hawái, Estados Unidos, mientras las autoridades meteorológicas advertían que las lluvias asociadas al sistema pueden provocar inundaciones repentinas potencialmente mortales y deslizamientos durante el fin de semana. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó en su aviso de las 11:00 de la mañana, hora de Hawái, que el ciclón presentaba vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora.
A esa hora, el ojo de Nolo se encontraba aproximadamente 280 kilómetros al sur de South Point, en la Isla Grande de Hawái, y avanzaba lentamente hacia el norte-noreste a unos 7 kilómetros por hora. El pronóstico prevé una reducción de su velocidad de traslación antes de un giro hacia el oeste durante el sábado y el domingo.
La nueva amenaza llega pocas semanas después de que Hawái declarara una emergencia ante el paso del huracán Lowell, que también llevó lluvias intensas, fuertes vientos y oleaje peligroso al archipiélago.
Nolo podría convertirse en un huracán mayor
Los vuelos de reconocimiento de la Reserva de la Fuerza Aérea de Estados Unidos permitieron observar la evolución del ciclón y actualizar su intensidad. El NHC prevé que Nolo continúe fortaleciéndose y alcance la condición de huracán mayor durante el fin de semana, denominación utilizada para los sistemas de categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson.
El centro del ciclón debería mantenerse al sur de las principales islas hawaianas de acuerdo con la trayectoria prevista. Sin embargo, la extensión de sus bandas de lluvia, sus vientos y el oleaje significa que los impactos pueden producirse lejos del ojo, por lo que las autoridades insisten en no interpretar la línea central del pronóstico como el límite de la zona amenazada.
La categoría de un huracán describe principalmente la intensidad de sus vientos sostenidos y no resume todos sus peligros. Este aspecto resulta especialmente importante en Nolo, porque las precipitaciones, las inundaciones y los deslizamientos constituyen algunas de las amenazas principales. La diferencia entre la fuerza del viento y otros impactos de un ciclón ha llevado incluso a científicos a debatir las limitaciones de las escalas utilizadas para describir huracanes extremos.
La Isla Grande concentra el mayor riesgo por las lluvias
El este y el sur de la Isla Grande podrían acumular entre 254 y 381 milímetros de lluvia, con máximos aislados cercanos a 635 milímetros, según la actualización oficial del NHC del viernes. Estas cantidades pueden desencadenar inundaciones repentinas catastróficas y deslizamientos, particularmente en terrenos con pendientes pronunciadas.
Las zonas occidentales de la Isla Grande podrían recibir entre 51 y 102 milímetros, con máximos de aproximadamente 203 milímetros. En Maui se esperan acumulaciones de entre 102 y 152 milímetros y valores puntuales cercanos a 254 milímetros. Para el resto de las islas, el pronóstico contempla generalmente entre 25 y 76 milímetros, con máximos aislados de alrededor de 127 milímetros.
La distribución de la precipitación puede variar considerablemente debido al relieve de Hawái. Las montañas obligan al aire húmedo a ascender y pueden favorecer acumulaciones mucho mayores en determinadas laderas, mientras las bandas exteriores del ciclón pueden concentrar lluvias intensas durante periodos relativamente cortos.
El peligro encaja con un problema más amplio de preparación frente a fenómenos extremos: las lluvias intensas y las inundaciones ponen a prueba la capacidad de respuesta de comunidades e infraestructuras, especialmente cuando coinciden precipitaciones persistentes, terrenos vulnerables y sistemas de drenaje sometidos a grandes volúmenes de agua.
Vigilancias y advertencias permanecen activas
El condado de Hawái permanecía bajo vigilancia de huracán y advertencia de tormenta tropical. Para el condado de Maui estaba vigente una vigilancia de tormenta tropical. Las condiciones de tormenta tropical podían comenzar durante la noche del viernes en la Isla Grande, mientras que condiciones de huracán eran posibles a partir de las primeras horas del sábado, particularmente en terrenos elevados y expuestos.
Los vientos con fuerza de huracán se extendían hasta unos 75 kilómetros desde el centro de Nolo y los de tormenta tropical alcanzaban aproximadamente 220 kilómetros. Esta amplitud explica por qué un centro que permanezca mar adentro todavía puede producir condiciones peligrosas sobre las islas.
La amenaza de Nolo también se produce durante una temporada marcada por fuertes contrastes entre las cuencas oceánicas. Mientras el Pacífico central ha registrado varios ciclones importantes cerca de Hawái, el Atlántico atravesó una pausa ciclónica excepcional durante buena parte de 2026, asociada entre otros factores a la fuerte cizalladura vertical del viento.
Oleaje peligroso y riesgo de inundación costera
Nolo generará además grandes marejadas que alcanzarán las costas orientadas al este y al sur de la Isla Grande y se extenderán hacia otras zonas durante el fin de semana. El NHC advirtió que estas condiciones pueden producir oleaje peligroso y corrientes de resaca capaces de poner en riesgo a bañistas, pescadores y embarcaciones.
La combinación de la marejada ciclónica con la marea también puede elevar el agua entre aproximadamente 30 y 90 centímetros sobre terrenos normalmente secos en sectores del condado de Hawái. Los impactos concretos dependerán del momento en que coincidan el máximo de la marejada y el ciclo de las mareas.
Los especialistas recuerdan que el agua suele concentrar una parte sustancial del peligro asociado a los ciclones tropicales. La lluvia extrema, las inundaciones repentinas, los deslizamientos, la marejada y las grandes olas pueden ocasionar daños graves incluso cuando una comunidad no recibe directamente los vientos más intensos del núcleo del huracán.
El Pacífico atraviesa un periodo de elevada vigilancia
La evolución de Nolo continuará siendo seguida mediante satélites, observaciones meteorológicas y vuelos de reconocimiento. Estos datos permiten corregir tanto la intensidad estimada como la trayectoria prevista a medida que cambia la estructura interna del ciclón.
El episodio ocurre además mientras un fuerte El Niño modifica la circulación atmosférica del planeta. El fenómeno no determina por sí solo la trayectoria ni la intensidad de un huracán concreto, pero altera las condiciones de grandes regiones oceánicas. En el Pacífico, el calentamiento asociado al episodio forma parte del escenario que mantiene bajo vigilancia la evolución de los sistemas tropicales, mientras El Niño continúa intensificándose y elevando el riesgo de distintos extremos climáticos.
Las autoridades meteorológicas actualizarán las advertencias conforme Nolo se aproxime a su punto de máxima cercanía con las islas. La trayectoria prevista mantiene el centro al sur del archipiélago, pero la magnitud de sus bandas de precipitación significa que el riesgo para Hawái dependerá tanto de la distancia del ojo como de dónde permanezcan las lluvias más intensas durante las próximas horas.
Fuentes referenciales:
Infobae
Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos




