Los incendios en la tundra de Alaska alcanzan niveles sin precedentes en los últimos 3.000 años

Un estudio científico revela que la actividad de incendios en el North Slope durante el último siglo supera cualquier registro previo conocido


Redacción Noticias de la Tierra


Los incendios forestales en la tundra del norte de Alaska han alcanzado en el último siglo una intensidad y frecuencia sin precedentes en al menos los últimos 3.000 años, según revela un estudio científico reciente publicado en la revista Biogeosciences. La investigación, difundida por Phys.org, ofrece una perspectiva histórica inédita sobre la evolución del fuego en uno de los ecosistemas más frágiles del planeta y aporta evidencia sólida de que los cambios observados en la actualidad no tienen comparación en el pasado milenario de la región.

El trabajo se centra en el North Slope de Alaska, una vasta región de tundra ártica donde tradicionalmente los incendios eran raros debido a las bajas temperaturas, la humedad del suelo y la limitada presencia de vegetación inflamable. Sin embargo, los resultados del estudio muestran que esta dinámica ha cambiado de forma drástica en tiempos recientes.

Una reconstrucción del fuego a lo largo de milenios

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron registros ambientales que permiten reconstruir la historia de los incendios a lo largo de miles de años. El estudio se basó en evidencias conservadas en sedimentos naturales, que actúan como archivos del pasado y permiten identificar episodios de quema ocurridos mucho antes de la existencia de registros humanos escritos.

A partir de estos datos, el equipo científico determinó que, aunque los incendios han estado presentes de forma ocasional en la tundra ártica, la actividad registrada durante el último siglo es excepcional. Nunca antes, en un período de 3.000 años, se había observado una frecuencia y extensión comparable a la actual.

Este hallazgo resulta especialmente relevante porque contradice la idea de que los incendios recientes forman parte de ciclos naturales de larga duración. Por el contrario, el estudio muestra que el comportamiento del fuego en la tundra moderna representa una ruptura clara con los patrones históricos.

El North Slope de Alaska bajo un nuevo régimen de incendios

El North Slope es una región clave del Ártico, caracterizada por suelos congelados de forma permanente —el permafrost— y una vegetación adaptada a condiciones extremas. Tradicionalmente, estos factores limitaban la propagación del fuego. Sin embargo, el estudio indica que en las últimas décadas se han producido incendios de mayor magnitud y duración.

Los investigadores señalan que el último siglo destaca no solo por la cantidad de incendios, sino también por su impacto acumulado en el paisaje. La superficie afectada por el fuego en este período supera ampliamente cualquier otro intervalo analizado en el registro de 3.000 años.

Este cambio implica que la tundra del norte de Alaska está entrando en un nuevo régimen de incendios, con consecuencias potencialmente profundas para el ecosistema y el equilibrio climático de la región.

Incendios y transformación del ecosistema ártico

La tundra ártica cumple un papel crucial en el sistema climático global, ya que actúa como un importante reservorio de carbono almacenado en sus suelos congelados. El estudio subraya que el aumento de incendios puede alterar de forma significativa este equilibrio.

Cuando la vegetación de la tundra arde, no solo se libera carbono almacenado en la biomasa, sino que también se modifica la estructura del suelo, lo que puede facilitar el deshielo del permafrost. Aunque el estudio se centra en la reconstrucción histórica del fuego y no en proyecciones futuras, los datos obtenidos ponen de relieve la magnitud del cambio que ya está en marcha.

Los investigadores destacan que la tundra no está adaptada a incendios frecuentes, por lo que su capacidad de recuperación puede verse comprometida cuando el fuego se convierte en un fenómeno recurrente.

Evidencia científica de un cambio sin precedentes

Uno de los aportes más importantes del estudio es la solidez de su enfoque histórico. Al abarcar un período de 3.000 años, la investigación ofrece un contexto amplio que permite distinguir entre variabilidad natural y cambios extraordinarios.

Los resultados muestran de forma clara que el siglo XX y comienzos del XXI representan un punto de inflexión en la historia ambiental del North Slope. La actividad de incendios registrada en este período no tiene equivalente en los milenios anteriores, lo que refuerza la idea de que la tundra ártica está experimentando transformaciones profundas.

Implicaciones para la comprensión del Ártico

El estudio publicado en Biogeosciences aporta información clave para comprender cómo están cambiando los ecosistemas árticos. La tundra, tradicionalmente vista como un entorno estable y poco dinámico en términos de fuego, aparece ahora como un sistema en rápida transformación.

Este nuevo panorama plantea desafíos importantes para la investigación científica y para la gestión ambiental en regiones polares. Comprender la historia del fuego en la tundra permite contextualizar los cambios actuales y evaluar su magnitud real frente al pasado.

Un llamado de atención desde el registro natural

Los investigadores enfatizan que los registros naturales funcionan como una advertencia clara: los incendios recientes en la tundra del norte de Alaska no son un fenómeno habitual ni cíclico, sino un evento excepcional en la escala de miles de años.

Este hallazgo refuerza la importancia de seguir monitoreando los ecosistemas árticos y de profundizar en el estudio de los factores que están modificando su comportamiento. Aunque el estudio no entra en especulaciones, sus conclusiones ofrecen una base científica sólida para entender que el Ártico actual está atravesando cambios sin precedentes en su historia reciente.

Un ecosistema clave en transformación

La tundra del North Slope de Alaska emerge así como un indicador sensible de las transformaciones ambientales en curso. El aumento de los incendios, documentado de manera rigurosa a lo largo de 3.000 años de historia, muestra que el último siglo marca un quiebre profundo en la relación entre el fuego y el paisaje ártico.

Este conocimiento no solo amplía la comprensión científica del pasado, sino que también subraya la relevancia de la tundra como un componente esencial del sistema terrestre, cuyo equilibrio tiene implicaciones que van mucho más allá del Ártico.

Referencias

https://phys.org/news/2025-12-tundra-exceed-years.html

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.