Los ríos tropicales emergen como los mayores focos de pérdida de oxígeno por el calentamiento global


Un estudio publicado en Science Advances advierte que la desoxigenación de los ríos ya afecta a gran parte de los sistemas fluviales del planeta


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz

Los ríos del mundo están perdiendo oxígeno de forma sostenida y los sistemas tropicales aparecen como los ecosistemas más vulnerables. Una investigación publicada el 15 de mayo en Science Advances identificó una señal global de desoxigenación fluvial asociada al calentamiento climático, con efectos directos sobre la biodiversidad acuática, la calidad del agua y el funcionamiento ecológico de las cuencas.

El estudio fue realizado por un equipo liderado por el profesor Shi Kun, del Instituto de Geografía y Limnología de Nanjing de la Academia China de Ciencias, con el Dr. Guan Qi como primer autor y la colaboración de un investigador de la Universidad de Tongji. Para reconstruir la evolución del oxígeno disuelto, el grupo analizó 21.439 tramos de ríos en todo el mundo durante casi cuatro décadas, entre 1985 y 2023.

La investigación encontró que los ecosistemas fluviales pierden oxígeno a una tasa de -0,045 mg L-1 por década y que el 78,8% de los ríos estudiados experimentó desoxigenación. Este deterioro confirma una tendencia que ya venía preocupando a la ciencia: los ríos se están calentando y perdiendo oxígeno a un ritmo capaz de alterar las condiciones de vida de peces, invertebrados y microorganismos acuáticos.

Por qué los ríos tropicales son los más expuestos

El hallazgo más relevante del estudio es que la pérdida de oxígeno no se concentra principalmente en los ríos de altas latitudes, como podía esperarse por la amplificación del calentamiento en regiones frías. Los mayores focos de riesgo aparecen en ríos tropicales situados entre los 20°S y 20°N, con casos destacados en India.

La vulnerabilidad tropical se explica por una combinación peligrosa: niveles iniciales de oxígeno más bajos y una desoxigenación más rápida. Cuando ambos factores se superponen, aumenta la probabilidad de hipoxia, una condición en la que la concentración de oxígeno cae por debajo de lo necesario para sostener adecuadamente la vida acuática.

Este proceso no afecta solo a organismos visibles como peces o crustáceos. El oxígeno disuelto también regula ciclos biogeoquímicos, descomposición de materia orgánica y equilibrio ecológico. Por eso, su pérdida en ríos tropicales puede transformar cadenas alimentarias completas y agravar presiones ya existentes sobre los ecosistemas acuáticos tropicales.

El calor reduce la capacidad del agua para retener oxígeno

El equipo identificó la disminución de la solubilidad del oxígeno causada por el calentamiento climático como el principal motor de la desoxigenación fluvial. Este factor explicó el 62,7% de la pérdida observada. La razón física es directa: el agua más cálida retiene menos oxígeno que el agua fría, lo que reduce la disponibilidad para los organismos acuáticos.

La actividad metabólica de los ecosistemas, influida por temperatura, luz y flujo, explicó otro 12% de la desoxigenación. Además, las olas de calor tuvieron un peso propio. El estudio cuantificó que estos eventos fueron responsables del 22,7% de la pérdida global de oxígeno en los ríos y añadieron 0,01 mg L-1 por década a la tasa de desoxigenación respecto a condiciones climatológicas medias.

La relación entre calor extremo y falta de oxígeno ya se ha observado también en ambientes marinos, donde la desoxigenación vinculada al cambio climático amenaza biodiversidad, pesquerías y procesos ecológicos. En los ríos, la señal ahora aparece con una escala global y con especial intensidad en regiones tropicales.

El caudal y las represas modifican la pérdida de oxígeno

La investigación también evaluó cómo influyen los regímenes de flujo y los embalses. Tanto las condiciones de bajo caudal como las de alto caudal mitigaron parcialmente la desoxigenación frente a situaciones de flujo normal. En condiciones de bajo caudal, la tasa de pérdida fue 18,6% menor; bajo alto caudal, fue 7,0% menor.

El efecto de las represas fue más complejo. Los embalses poco profundos aceleraron la desoxigenación en sus áreas de retención, mientras que los embalses profundos la mitigaron. Esta diferencia muestra que la infraestructura hidráulica puede alterar de manera desigual la disponibilidad de oxígeno, dependiendo de la profundidad, la estratificación y la dinámica interna del agua almacenada.

Estos resultados dialogan con otros debates sobre la gestión de ríos en un clima más cálido, especialmente en sistemas donde el caudal cambia de forma extrema. La necesidad de proteger mejor ríos y lagos frente al cambio climático ya había sido señalada en análisis sobre la protección de ríos y lagos ante el aumento de temperaturas y la degradación ecológica.

Una advertencia para la gestión del agua dulce

El oxígeno es una base funcional de los ecosistemas fluviales. Su pérdida puede provocar disminución de biodiversidad, degradación de la calidad del agua y mayor riesgo de zonas hipóxicas, donde peces y otros organismos no logran respirar adecuadamente. En regiones tropicales, donde muchas comunidades dependen directamente de los ríos para alimentación, agua, pesca y transporte, el problema adquiere una dimensión ambiental y social.

El estudio proporciona una línea de base global para orientar políticas de mitigación. Reducir el calentamiento climático, controlar la contaminación por nutrientes, revisar el manejo de embalses y fortalecer el monitoreo de oxígeno disuelto aparecen como medidas centrales para evitar que la pérdida avance hasta niveles críticos.

La señal principal es clara: la desoxigenación fluvial ya está en marcha, afecta a la mayoría de los ríos estudiados y convierte a los ríos tropicales en una prioridad urgente para la ciencia, la gestión del agua y la conservación de la biodiversidad.

Referencias

Phys.org / Chinese Academy of Sciences. “Tropical rivers emerge as biggest oxygen-loss hotspots in a warming world”. Publicado el 15 de mayo de 2026. https://phys.org/news/2026-05-tropical-rivers-emerge-biggest-oxygen.html