Los suelos urbanos cobran nueva vida al mezclar tierra excavada con residuos orgánicos


La tierra excavada de las obras de construcción suele acabar en vertederos, pero tiene un gran potencial. Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) demuestran cómo enriquecer la tierra excavada con residuos orgánicos para su reutilización en las ciudades. Ajustando la mezcla, se pueden adaptar las propiedades específicas a cada caso de uso, como espacios verdes fértiles o la protección de las aguas subterráneas.


por la Universidad Técnica de Múnich


En las zonas urbanas, el suelo suele moverse en direcciones opuestas: por un lado, el material excavado se retira de las obras y suele acabar en vertederos. Por ello, el suelo representa una cuarta parte de los residuos en la UE.

Por otro lado, el suelo de fuera de la ciudad se utiliza para enriquecer el suelo de zonas urbanas, por ejemplo, en parques. Esta denominada «ocupación de suelo» se reducirá a cero neto para 2050 como parte de la Estrategia del Suelo de la UE para proteger las zonas circundantes a las ciudades.

Una alternativa a la ocupación de tierras son los llamados «suelos artificiales», donde estos suelos excavados, a menudo degradados, se enriquecen con otros componentes. Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) caracterizan diferentes suelos artificiales utilizando residuos orgánicos urbanos e identifican su potencial en la planificación del paisaje urbano.

El equipo tomó muestras de suelo excavado en obras de construcción en Múnich y Augsburgo y las mezcló con compost de residuos verdes y un compuesto llamado biocarbón. El biocarbón consiste en residuos orgánicos, por ejemplo, de la producción de biogás, que normalmente no se utilizan y se incorporan al flujo de residuos.

El estudio se publica en la revista Nature Cities .

Mejora de la fertilidad y protección de las aguas subterráneas

Los suelos artificiales, elaborados a partir de tierra excavada y estos compuestos, mostraron mejoras en varios indicadores de funcionalidad del suelo: son más fértiles, ya que su contenido de nitrógeno hasta cuadruplica su capacidad de absorción de carbono. Además, pueden contribuir a la protección de las aguas subterráneas, ya que pueden inmovilizar hasta el 90 % de contaminantes, como metales pesados.

«Reutilizar tanto el suelo como los desechos es una situación en la que todos ganan: evitamos que los desechos terminen en los vertederos y podemos crear suelo como base para diversos propósitos en espacios urbanos», explica Lauren Porter, primera autora de la publicación, quien trabaja en la Cátedra de Ecosistemas Productivos Urbanos en la TUM.

Nadja Berger, candidata a doctorado en la Cátedra de Ecología de la Restauración, ya ha probado los suelos producidos artificialmente como sustrato para plantas en invernaderos. Los resultados, publicados en Urban Forestry & Urban Greening y en Basic and Applied Ecology , demuestran que las plantas de humedales prosperan en estos suelos y pueden soportar diversos factores de estrés, como el calor, las inundaciones y los contaminantes.

Construyendo suelos para cada propósito

Más allá de la circularidad, los suelos artificiales ofrecen una ventaja adicional crucial: pueden adaptarse a cada caso de uso específico. Por ejemplo, si el suelo se va a utilizar en una franja de carretera, se puede mejorar su capacidad de fijación de contaminantes, mientras que en áreas verdes donde las plantas deberían prosperar, se puede priorizar una mayor fertilidad.

A partir de la caracterización presentada por los investigadores, los profesionales pueden construir los suelos para lograr las funciones deseadas, utilizando más biocarbón o compost, dependiendo del área de aplicación.

«A largo plazo, nuestros hallazgos pueden servir de apoyo a los planificadores urbanos y de construcción», afirma Lauren Porter. «Cuanto mejor conozcan los suelos respectivos, más eficaz será su adaptación a cada uso y contribuirá a cerrar el ciclo de los recursos del suelo».

Detalles de la publicación

Lauren Porter et al., Construcción de suelo (multi)funcional a partir de residuos orgánicos y sedimentos urbanos, Nature Cities (2025). DOI: 10.1038/s44284-025-00332-9

Nadja K. Berger et al., Pruebas de plantas nativas para canales de infiltración multifuncionales: Efectos de las enmiendas del sustrato y las inundaciones, Urban Forestry & Urban Greening (2025). DOI: 10.1016/j.ufug.2025.129177

Nadja K. Berger et al., Las comunidades de plantas nativas diseñadas para canales de infiltración pueden tolerar el calor urbano, las inundaciones y la contaminación, Ecología Básica y Aplicada (2026). DOI: 10.1016/j.baae.2025.12.003