La guerra económica desplaza al clima como la principal amenaza global inmediata para 2026


El nuevo Informe Global de Riesgos revela un cambio de prioridades en la agenda internacional


Redacción Noticias de la Tierra


El mapa de riesgos globales ha cambiado de forma significativa. Por primera vez en varios años, el cambio climático deja de ocupar el primer lugar entre las amenazas más urgentes para la estabilidad mundial y es desplazado por un fenómeno estrechamente ligado a la geopolítica: la confrontación geoeconómica. Así lo señala el más reciente Informe Global de Riesgos presentado en el marco del Foro de Davos, un documento que recoge la percepción de expertos internacionales sobre los principales peligros que enfrenta el planeta en el corto, mediano y largo plazo.

El informe advierte que la guerra económica, las tensiones entre Estados y la fragmentación del comercio internacional se han convertido en el riesgo inmediato más relevante para 2026. Aunque los problemas ambientales continúan siendo una amenaza estructural a largo plazo, la urgencia actual se concentra en la seguridad de las cadenas de suministro, el acceso a recursos estratégicos y la creciente rivalidad entre potencias por áreas de influencia económica y tecnológica.

Un giro en el diagnóstico de los riesgos globales

El documento fue elaborado por el Foro Económico Mundial, institución que cada año reúne a líderes políticos, empresariales y académicos para analizar los desafíos globales. En esta edición, el informe refleja un consenso creciente: el mundo ha entrado en una fase de inestabilidad geoeconómica marcada por sanciones, restricciones comerciales, subsidios estratégicos y disputas por el control de tecnologías clave.

Según el análisis, este entorno genera impactos inmediatos sobre la economía global, afectando el comercio, la inversión y el crecimiento, con consecuencias directas para la seguridad alimentaria, energética y social. La percepción de riesgo ya no se limita a escenarios futuros, sino que responde a tensiones que están ocurriendo en tiempo real y que condicionan las decisiones de gobiernos y empresas.

La confrontación geoeconómica como amenaza prioritaria

El informe destaca que la confrontación geoeconómica se manifiesta en múltiples frentes: guerras comerciales, sanciones financieras, bloqueos tecnológicos y disputas por materias primas críticas. Estas dinámicas fragmentan el sistema económico internacional y debilitan los mecanismos de cooperación que durante décadas sostuvieron la globalización.

La creciente rivalidad entre grandes potencias ha llevado a una reconfiguración de las cadenas de suministro, con países y empresas priorizando la seguridad y la resiliencia por encima de la eficiencia. Este proceso, aunque comprensible desde una lógica estratégica, incrementa los costos, reduce la previsibilidad y amplifica los riesgos de interrupciones abruptas en sectores clave como la energía, los alimentos y los insumos industriales.

Cadenas de suministro bajo presión constante

Uno de los puntos centrales del informe es la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales. Las tensiones geopolíticas, combinadas con conflictos armados y disputas comerciales, han demostrado lo frágil que puede ser el flujo de bienes esenciales. El documento advierte que esta fragilidad se ha convertido en un factor estructural del sistema económico mundial.

La interrupción del comercio de materias primas, alimentos o componentes tecnológicos no solo tiene efectos económicos, sino también sociales y ambientales. La escasez o el encarecimiento de productos básicos puede agravar desigualdades, generar inestabilidad política y dificultar la transición hacia modelos productivos más sostenibles.

El clima sigue siendo una amenaza, pero a otro ritmo

Aunque el cambio climático ya no encabeza la lista de riesgos inmediatos, el informe subraya que sigue siendo una de las principales amenazas a largo plazo. Los expertos coinciden en que los impactos climáticos —eventos extremos, pérdida de biodiversidad y estrés hídrico— continuarán intensificándose en los próximos años.

Sin embargo, la diferencia clave radica en la temporalidad del riesgo. Mientras los efectos climáticos se perciben como acumulativos y progresivos, la confrontación geoeconómica genera crisis inmediatas con capacidad de desestabilizar regiones enteras en plazos muy cortos. Esta percepción explica por qué los responsables políticos están priorizando la gestión de tensiones económicas y estratégicas en el corto plazo.

Un entorno global más fragmentado e impredecible

El informe describe un mundo cada vez más fragmentado, donde los bloques económicos tienden a cerrarse sobre sí mismos y la cooperación internacional se vuelve más difícil. Esta fragmentación no solo afecta al comercio, sino también a la gobernanza global en ámbitos como la salud, el medio ambiente y la seguridad.

El debilitamiento de los marcos multilaterales incrementa la probabilidad de respuestas unilaterales y reacciones en cadena, lo que eleva el riesgo de conflictos prolongados. En este contexto, la gestión de los riesgos globales se vuelve más compleja, ya que las soluciones requieren coordinación en un escenario marcado por la desconfianza.

Implicaciones para la sostenibilidad y el medio ambiente

Desde la perspectiva ambiental, el desplazamiento del clima como prioridad inmediata plantea un desafío adicional. El informe advierte que la atención centrada en la seguridad económica podría relegar inversiones y políticas clave para mitigar el cambio climático y proteger los ecosistemas.

Las tensiones geoeconómicas también afectan el acceso a tecnologías limpias y a recursos necesarios para la transición energética, lo que podría ralentizar los avances en sostenibilidad. De este modo, los riesgos económicos y ambientales no se sustituyen entre sí, sino que se retroalimentan, configurando un escenario de alta complejidad.

Un llamado a la cooperación en un mundo en tensión

El Foro Económico Mundial concluye que, pese al predominio de la confrontación geoeconómica como riesgo inmediato, la única forma de reducir la vulnerabilidad global pasa por reforzar la cooperación internacional. El informe subraya que abordar los riesgos de forma aislada resulta insuficiente en un sistema profundamente interconectado.

El cambio de paradigma identificado para 2026 no implica que el clima haya dejado de ser una amenaza central, sino que la urgencia del momento está definida por la inestabilidad económica y política. Comprender esta jerarquía de riesgos resulta clave para anticipar decisiones, diseñar políticas públicas y evaluar los desafíos que marcarán el futuro próximo del planeta.


Referencias

Infobae – Artículo sobre el Informe Global de Riesgos presentado en el Foro de Davos
https://www.infobae.com/america/mundo/2026/01/14/informe-global-de-riesgos-la-guerra-economica-y-los-conflictos-estatales-desplazan-al-clima-como-mayor-amenaza-para-2026/

Foro Económico Mundial – Informe Global de Riesgos presentado en Davos

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.