Microplásticos colonizados por bacterias peligrosas: un nuevo estudio advierte riesgos para la salud humana y pide acción urgente

Investigadores alertan que estas partículas se convierten en “vehículos” para patógenos y bacterias resistentes a los antibióticos


Redacción Noticias de la Tierra


Un nuevo estudio difundido por Phys.org revela que los microplásticos presentes en el ambiente natural están siendo colonizados por bacterias patógenas y microorganismos resistentes a los antimicrobianos. La investigación, desarrollada por un equipo internacional de especialistas en microbiología ambiental, alerta sobre una nueva vía por la cual estas diminutas partículas plásticas podrían representar un riesgo directo para la salud humana.

Los investigadores señalan que la presencia de microplásticos en playas, ríos, lagos y suelos crea superficies ideales para que microorganismos peligrosos se adhieran, formen biopelículas y viajen largas distancias. Esta situación convierte a los microplásticos en vectores capaces de dispersar bacterias resistentes, multiplicando los riesgos sanitarios asociados a la contaminación plástica.

Microplásticos: superficies ideales para colonización microbiana

Los científicos explican que los microplásticos tienen características que los vuelven especialmente aptos para la colonización biológica: son rugosos, duraderos y abundantes en el medio ambiente. Estas propiedades favorecen la adhesión de bacterias patógenas, incluyendo especies que pueden causar enfermedades gastrointestinales, infecciones cutáneas y diversos trastornos respiratorios.

La investigación también muestra que las partículas plásticas proporcionan un ambiente protegido donde estas bacterias pueden sobrevivir durante largos periodos. Algunas incluso intercambian material genético dentro de las biopelículas, lo que puede aumentar la resistencia antimicrobiana, uno de los mayores desafíos de la salud pública global.

Un riesgo que aumenta con el tiempo: playas y cuerpos de agua como puntos críticos

El equipo de investigación advierte que las playas son lugares especialmente vulnerables. Las olas y la fricción del agua rompen plásticos más grandes, generando miles de microfragmentos que quedan depositados en la arena. Allí, las partículas permanecen expuestas a la colonización microbiana y pueden entrar en contacto directo con personas que realizan actividades recreativas o participan en limpiezas costeras.

Los científicos hicieron un llamado urgente a quienes participan en estos trabajos voluntarios: usar guantes, evitar el contacto directo con microplásticos y lavarse las manos después de manipularlos. Aunque estas partículas parezcan inofensivas a simple vista, pueden actuar como transportadoras de bacterias peligrosas.

Bacterias resistentes: un desafío sanitario global que encuentra nuevo soporte en los plásticos

La resistencia antimicrobiana se ha convertido en una amenaza creciente en todo el mundo. El estudio demuestra que los microplásticos no solo transportan bacterias resistentes a antibióticos, sino que además pueden favorecer su proliferación. Las biopelículas permiten que los microorganismos intercambien genes de resistencia, creando cepas más difíciles de tratar.

Los investigadores destacan que, al transportar estas bacterias a grandes distancias, los microplásticos pueden introducir patógenos resistentes en ecosistemas que antes no estaban afectados. Esto aumenta las posibilidades de que estas cepas lleguen a animales, cultivos y seres humanos.

Impactos potenciales sobre la salud humana

La investigación alerta que la exposición a microplásticos colonizados con bacterias patógenas podría causar:

Irritaciones y lesiones cutáneas en playas o cuerpos de agua contaminados.
Infecciones gastrointestinales tras contacto oral accidental o ingestión involuntaria de agua.
Problemas respiratorios por inhalación de partículas suspendidas en el aire o arenas polvorientas.
Mayor exposición a bacterias resistentes, lo que complica tratamientos médicos convencionales.

Aunque las consecuencias a largo plazo aún se están estudiando, los científicos coinciden en que se trata de un riesgo emergente que debe abordarse con urgencia.

Gestión de residuos: la clave para frenar el problema

El equipo investigador remarcó la necesidad de mejorar los sistemas de gestión de residuos sólidos. La contaminación plástica continúa creciendo en todo el mundo, y si no se detiene el flujo de plásticos hacia el ambiente natural, la presencia de microplásticos colonizados por bacterias peligrosas aumentará de manera exponencial.

Entre las medidas recomendadas destacan:

Reducir los plásticos de un solo uso.
Incrementar los programas de reciclaje y recuperación.
Promover alternativas biodegradables.
Educar a la ciudadanía sobre el impacto de desechar basura en playas y ríos.

El estudio subraya que la solución requiere una acción coordinada entre gobiernos, comunidades y productores de plásticos.

Una amenaza silenciosa que exige atención científica y social

El trabajo publicado por Phys.org y realizado por el equipo internacional ofrece una nueva perspectiva sobre la contaminación plástica: no solo es un problema ambiental, sino también un riesgo microbiológico con consecuencias para la salud pública.

Los microplásticos, señalan los investigadores, actúan como “puentes” entre distintos ecosistemas, llevando consigo una carga biológica que puede generar infecciones, diseminar patógenos resistentes y comprometer la calidad ambiental.

Frente a este escenario, los científicos llaman a reforzar la vigilancia, promover la educación ambiental y fomentar programas de limpieza costera seguros y responsables.


Referencias

Phys.org – “Microplastics pose new human health risks in unexpected ways” (2025).
Estudio realizado por un equipo internacional de investigadores en microbiología ambiental y resistencia antimicrobiana, citado en el artículo original.

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.