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Panel de control planetario

Panorama Planetario

Actualización: 18 de agosto de 2026
Resumen ejecutivo. El sistema Tierra mantiene una señal térmica elevada. Julio fue el segundo julio más cálido del registro de Copernicus, empatado con 2024, mientras la superficie oceánica extrapolar alcanzó un máximo mensual. El fortalecimiento de El Niño, el déficit hídrico europeo, los incendios y la baja cobertura de hielo polar configuran un escenario de riesgos combinados. No todos los territorios enfrentan el mismo peligro, pero calor, sequedad del suelo y aguas excepcionalmente cálidas aumentan la probabilidad de impactos encadenados.
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Temperatura global

Calor planetario persistente

Julio: 2.º más cálido

La temperatura media mundial de julio de 2026 quedó empatada con julio de 2024 como la segunda más alta registrada por Copernicus. Europa occidental completó además su periodo junio-julio más cálido, prolongando el estrés térmico sobre ciudades, cultivos, bosques y sistemas energéticos.

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Océanos

Calor récord fuera de los polos

Máximo para julio

La temperatura superficial de los océanos extrapolares fue la más alta observada para un mes de julio. El exceso de calor marino favorece evaporación, humedad atmosférica y estrés ecológico, y puede intensificar lluvias extremas cuando coinciden sistemas meteorológicos propicios.

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CO₂ atmosférico

La concentración continúa elevada

427,59 ppm

El promedio semanal preliminar en Mauna Loa para la semana iniciada el 9 de agosto fue de 427,59 partes por millón, frente a 425,53 ppm un año antes. La media mensual de julio alcanzó 429,12 ppm, confirmando la continuidad de la acumulación atmosférica.

🧊
Hielo polar

Cobertura reducida en ambos hemisferios

Antártida: −6,4%

La extensión antártica de julio se situó un millón de kilómetros cuadrados por debajo del promedio, la quinta más baja para ese mes. En el Ártico fue la sexta menor, con déficits particularmente visibles al norte del mar de Barents.

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Incendios

Combustibles secos y calor extremo

Vigilancia alta

Los incendios continúan asociados a la combinación de vegetación desecada, altas temperaturas y viento. El oeste y centro de Europa arrastran una señal especialmente delicada tras semanas secas, mientras regiones de Norteamérica y Eurasia mantienen focos estacionales activos.

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Sequías

Déficit de humedad en zonas productivas

Suelos bajo presión

Partes de la península ibérica, Francia, Alemania, Austria y Hungría registraron en julio humedades superficiales del suelo extremadamente bajas. En el sur de Estados Unidos, NOAA advierte sobre calor intenso y desarrollo rápido de sequía durante agosto.

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Fenómenos extremos

Contrastes más marcados

Riesgo compuesto

La vigilancia mundial se concentra en olas de calor, lluvias torrenciales localizadas, inundaciones repentinas, tormentas severas y ciclones tropicales. La presencia de mares cálidos no determina por sí sola un desastre, pero eleva la energía y humedad disponibles para eventos intensos.

🌬️
Atmósfera

El Niño gana intensidad

>90% de probabilidad

NOAA estima una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una categoría muy fuerte durante el otoño e invierno boreales de 2026-2027. La evolución exige seguimiento porque redistribuye lluvias, temperaturas y patrones de circulación a escala mundial.

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Ríos y reservas

Caudales bajos en áreas secas

Presión multisectorial

Copernicus observó caudales muy inferiores al promedio en amplias zonas europeas afectadas por sequedad. El descenso limita agua para ecosistemas, abastecimiento, navegación, refrigeración industrial y riego, haciendo necesaria una gestión anticipada de la demanda.

📡 Señal planetaria destacada

El acoplamiento océano-atmósfera del Pacífico se consolida. El Niño ya no es una señal incipiente: su fortalecimiento puede reorganizar precipitaciones y temperaturas durante los próximos meses. Esto no significa que todos los episodios regionales sean causados directamente por El Niño, pero sí que aumenta la necesidad de actualizar planes para sequías, inundaciones, agricultura, salud y gestión de embalses.

🔭 Perspectiva para los próximos 7–14 días

Se mantendrá la atención sobre calor y sequía de rápida aparición en el sur de Estados Unidos, riesgo de incendios en zonas secas del hemisferio norte y posibles lluvias intensas en regiones influenciadas por humedad tropical. En el Atlántico continuará la vigilancia ciclónica estacional. Europa necesita observar temperatura, viento y humedad del suelo, mientras el Pacífico ecuatorial seguirá siendo la señal climática de mayor alcance. Los pronósticos locales deben consultarse diariamente porque la distribución concreta de extremos puede variar con rapidez.

Indicadores de referencia: Copernicus Climate Change Service, NOAA Climate Prediction Center, NOAA Global Monitoring Laboratory y NASA Earth Observatory. Datos disponibles al 18 de agosto de 2026.
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El modelo climático sugiere que el calentamiento global ya ha duplicado el riesgo de una megainundación en California

Un par de investigadores, uno del Laboratorio de Dinámica Global y Clima del Centro Nacional de Investigación Atmosférica en Boulder, Colorado, y el otro del Instituto de Medio Ambiente y Sustentabilidad de la Universidad de California, Los Ángeles, encontraron evidencia que sugiere que el calentamiento global está aumentando las posibilidades de que gran parte de California experimente una megainundación en las próximas décadas. 


por Bob Yirka, Phys.org


En su artículo publicado en la revista Science Advances , Xingying Huang y Daniel Swain describen su análisis del impacto del calentamiento global en la creación de ríos atmosféricos sobre el Océano Pacífico y lo que podría significar para las personas que viven en California.

Una megainundación, como su nombre lo indica, no es un evento de inundación regular: es uno que ocurre en un área grande y es mucho más severo de lo que normalmente se ve, con el potencial de devastar las áreas involucradas. California experimentó una mega inundación en el invierno de 1861/62. El agua llenó los valles de Sacramento y Joaquín y dejó ciudades como Sacramento bajo diez pies de agua. El agua tardó varios meses en retroceder, dejando atrás los cuerpos de más de 4.000 personas. En particular, en el momento de la megainundación, solo 500,000 personas vivían en California; hoy ese número se acerca a los 39 millones.

Investigaciones previas han demostrado que las megainundaciones que inundan California son una ocurrencia rara pero regular. Ocurren cuando las condiciones atmosféricas sobre el Océano Pacífico se unen para formar ríos atmosféricos, que son regiones largas y estrechas en la atmósfera que se saturan con mucha humedad. Cuando tales ríos desembocan en las montañas de California, el agua se libera. En años anteriores, se ha liberado principalmente en forma de nieve, pero ahora y en el futuro, señalan los investigadores, caerá en forma de lluvia.

Y esa lluvia podría durar semanas, con el agua llenando los valles y las áreas circundantes. En el pasado, las megainundaciones solo ocurrían en California cada doscientos años. Sin embargo, los investigadores sugieren que es probable que cambie hasta una vez cada 50 años, o incluso cada 30 años, dependiendo de cuánto se caliente la atmósfera. Eso significa que podría ocurrir en cualquier invierno, a partir de ahora.

Los investigadores llegaron a estas conclusiones después de estudiar los resultados del Conjunto Grande del Modelo del Sistema Terrestre Comunitario y comparar lo que mostró con el modelado meteorológico de alta resolución. Juntos, los dos demostraron que el calentamiento global ya ha duplicado la probabilidad de que una megainundación golpee a California en un invierno determinado. Y ese riesgo crece a medida que aumentan las temperaturas en el Pacífico.


Más información: Xingying Huang et al, El cambio climático está aumentando el riesgo de una megainundación en California, 

Science Advances (2022). DOI: 10.1126/sciadv.abq0995



Información de la revista: Science Advances