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Panel de control planetario

Panorama Planetario

Sábado, 5 de septiembre de 2026

El sistema Tierra entra en septiembre bajo la influencia creciente de un episodio de El Niño muy fuerte, océanos persistentemente cálidos y contrastes hidrológicos cada vez más pronunciados. Europa termina un verano marcado por calor, sequedad, incendios y caudales excepcionalmente bajos, mientras distintas regiones tropicales se preparan para cambios en la distribución de las lluvias. La prioridad inmediata es convertir las previsiones estacionales en alertas tempranas y medidas locales de protección.

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Temperatura global

El calor de fondo mantiene elevada la vulnerabilidad

La combinación del calentamiento provocado por gases de efecto invernadero y la rápida intensificación de El Niño eleva el riesgo de nuevos extremos térmicos. El impacto no será uniforme: las anomalías regionales dependerán de la circulación atmosférica, la humedad del suelo y la temperatura marina.

Señal: calentamiento persistente
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Océanos

El Pacífico ecuatorial reorganiza el mapa climático

El calentamiento del Pacífico central y oriental ya altera el acoplamiento entre océano y atmósfera. Esta transferencia de energía puede modificar lluvias, vientos, ciclones y temperaturas a grandes distancias, al tiempo que aumenta el estrés térmico sobre arrecifes y ecosistemas costeros.

ENSO: El Niño en fortalecimiento
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CO₂ atmosférico

La acumulación de carbono conserva su tendencia ascendente

Las variaciones estacionales no alteran la señal estructural: el dióxido de carbono permanece en concentraciones históricamente altas. Esto retiene más energía en el sistema climático y amplifica el calentamiento oceánico, las olas de calor y la alteración del ciclo hidrológico.

Tendencia: presión creciente
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Hielo polar

La criosfera continúa bajo vigilancia estacional

El hielo marino del Ártico se aproxima a su mínimo anual, mientras la Antártida mantiene extensiones inferiores al promedio en diversos sectores. La extensión por sí sola no describe todo el sistema: el grosor, la edad del hielo y el calor oceánico también determinan su estabilidad.

Vigilancia: Ártico y Antártida
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Incendios

El combustible seco prolonga el peligro en Europa

El balance estival deja una extensa superficie quemada y numerosos incendios detectados en la Unión Europea. Aunque cambien las temperaturas diarias, la vegetación desecada, el viento y la baja humedad pueden reactivar focos o favorecer propagaciones rápidas durante septiembre.

UE: 647.882 ha quemadas al 3 de septiembre
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Sequías

Los ríos europeos reflejan una sequedad acumulada

Loira, Po, Rin y Danubio registraron niveles excepcionalmente bajos durante agosto. Esta situación afecta abastecimiento, ecosistemas, navegación, energía y agricultura. Las lluvias puntuales pueden aliviar sectores concretos, pero no necesariamente recuperan acuíferos, suelos profundos o caudales sostenidos.

Presión: agua y suelo
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Fenómenos extremos

Más energía disponible, impactos territorialmente desiguales

El Niño favorece cambios en los corredores de tormentas y en la distribución de la precipitación. Algunas regiones pueden pasar de déficit a lluvias intensas sin resolver su sequía estructural. El riesgo de inundación repentina aumenta cuando el agua cae sobre suelos endurecidos o áreas quemadas.

Clave: anticipación regional
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Observación integrada

Satélites y estaciones afinan la lectura del planeta

La combinación de teledetección, boyas, estaciones meteorológicas y mediciones fluviales permite seguir temperatura marina, humedad del suelo, incendios, hielo y vegetación. Estas capas deben traducirse en avisos comprensibles para autoridades, productores y comunidades expuestas.

Herramienta: alerta temprana
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Señal planetaria destacada

El Niño muy fuerte será el principal modulador climático del cierre de 2026

La señal más relevante de este 5 de septiembre es la probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte. Esto no permite atribuir anticipadamente cada tormenta o sequía al fenómeno, pero sí exige revisar planes de agua, agricultura, salud, incendios, pesca y protección civil. La preparación debe basarse en impactos regionales, no en un único pronóstico global.

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Perspectiva para los próximos 7–14 días

Atención a calor residual, incendios, lluvias concentradas y anomalías oceánicas

Durante la primera mitad de septiembre conviene mantener vigilancia sobre el peligro de incendios en territorios aún secos, la disponibilidad hídrica europea y la evolución de las lluvias en regiones sensibles a El Niño. Los pronósticos de corto plazo deberán consultarse en cada servicio meteorológico nacional, porque la señal estacional establece probabilidades amplias, pero no determina el momento ni la ubicación exacta de cada episodio extremo.

Fuentes de referencia consultadas el 5 de septiembre de 2026: NOAA Climate Prediction Center, Organización Meteorológica Mundial, Copernicus Climate Change Service y Centro Común de Investigación de la UE.

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La Tierra debajo de nosotros puede estar cambiando, no estática

La investigación pionera sobre las estructuras calientes en las profundidades de la Tierra sugiere que podrían ser mucho más fluidas de lo que se suponía.


por William Verity, Universidad de Wollongong


Un artículo publicado esta semana por la prestigiosa revista Nature muestra que la estructura profunda debajo de África podría tener solo 60 millones de años, una fracción de la edad supuesta anteriormente.

Se demostró hace unos 15 años que los volcanes más grandes que entraron en erupción durante los últimos 300 millones de años coinciden con la ubicación actual de estas estructuras basales.

Pero el trabajo de los investigadores de la Escuela de Estudios Ambientales y de la Tierra de la Universidad de Wollongong (UOW) muestra una realidad alternativa.

«Nuestro trabajo muestra que la historia del vulcanismo es compatible con estructuras fijas y móviles en la base del manto, por lo que ya no se requiere la hipótesis de estructuras estacionarias en la base del manto», dijo el autor principal, el Dr. Nicolas Flament. .

“Comprender cómo funciona la Tierra sólida y más profunda es importante para comprender cómo ha evolucionado la vida en el pasado y luego pronosticar lo que puede suceder en el futuro. Hasta cierto punto, el pasado es la clave del futuro”.

Miembro del premio Discovery Early Career Researcher Award del Australian Research Council (ARC), la investigación y la enseñanza del Dr. Flament se centran en cómo la dinámica del interior de la Tierra impulsa el cambio del nivel del mar, da forma al paisaje de la superficie y controla el clima.

Ha trabajado con empresas de recursos para predecir con mayor precisión la ubicación tanto del petróleo como de los diamantes.

“Nuestro trabajo ha liberado la Tierra profunda”, dijo el Dr. Flament.

“Muestra que las estructuras calientes en las profundidades de la Tierra se unen de una manera que recuerda la formación de supercontinentes en la superficie.

La Tierra debajo de nosotros puede estar cambiando, no estática
Crédito: Universidad de Wollongong

«Mostramos que la estructura debajo de África podría haberse ensamblado en los últimos 60 millones de años, lo cual es geológicamente reciente, y en marcado contraste con la opinión de que la estructura africana había estado en su lugar durante al menos 300 millones de años».

La investigación del Dr. Flament usó modelos para sugerir que las estructuras profundas de la Tierra se desplazan de manera similar a los continentes en la superficie.

La investigación reconstruye el flujo del manto durante los últimos mil millones de años para mostrar que la actividad volcánica en la superficie del planeta es tan consistente con las estructuras profundas que se desplazan, como con la idea de que están fijas.

Los modelos también predicen la presencia de material continental debajo de África de acuerdo con los datos geoquímicos existentes.


Más información: Nicolas Flament et al, Montaje de la estructura del manto basal debajo de África, Nature (2022). DOI: 10.1038/s41586-022-04538-y

Información del diario: Nature