Lectura global 🌍 Panorama Planetario + Evolución ambiental 📈 Tendencias de la Tierra +
×

🌎 Panorama Planetario

5 de octubre de 2026 · Estado general del sistema Tierra
El sistema climático entra en octubre bajo una combinación especialmente relevante: un episodio fuerte de El Niño continúa reorganizando la circulación tropical, mientras grandes extensiones oceánicas permanecen cálidas y varias regiones conservan déficits hídricos acumulados durante los últimos meses. El contraste territorial es elevado: sequedad persistente en unas zonas convive con lluvias intensas e inundaciones en otras. La vigilancia de océanos, humedad del suelo, caudales y fenómenos extremos será determinante durante las próximas semanas.
🌡️

Temperatura global

Las perspectivas estacionales continúan favoreciendo temperaturas superiores a lo normal en amplias zonas del planeta. El calentamiento oceánico y la presencia de El Niño aumentan la probabilidad de anomalías térmicas positivas, aunque la expresión regional dependerá de la circulación atmosférica y de la transición estacional en cada hemisferio.

🌊

Océanos

El Pacífico tropical mantiene una señal cálida compatible con un El Niño fuerte. La redistribución de calor entre océano y atmósfera puede modificar corredores de precipitación, circulación tropical y productividad marina. La evolución del Pacífico será uno de los principales controladores del clima mundial durante el último trimestre de 2026.

☁️

CO₂ atmosférico

La concentración atmosférica de dióxido de carbono permanece estructuralmente elevada y mantiene su tendencia de largo plazo. Más allá de las oscilaciones estacionales, esta acumulación continúa reforzando el desequilibrio energético del planeta y constituye el telón de fondo sobre el que actúan variaciones naturales como El Niño.

🧊

Hielo polar

El Ártico ha dejado atrás su periodo anual de máxima pérdida de hielo marino y entra en la fase de recongelación. La atención científica se desplaza ahora hacia la velocidad de recuperación otoñal, mientras nuevas observaciones del relieve situado bajo Groenlandia mejoran la comprensión de cómo puede desplazarse el hielo continental hacia sus márgenes.

🔥

Incendios

El riesgo de incendios continúa estrechamente ligado a la humedad acumulada en vegetación y suelo. Europa arrastra las consecuencias de un verano caracterizado por calor, sequedad e incendios extensos. Aunque el cambio de estación reduce el peligro en numerosas zonas, los territorios con déficit hídrico siguen necesitando vigilancia.

🏜️

Sequías

La señal de sequía continúa siendo crítica en distintos sectores europeos tras meses de humedad del suelo reducida y caudales excepcionalmente bajos. A escala global persisten anomalías secas en partes de América, África y Asia. El impacto acumulativo sobre ecosistemas, reservas de agua y producción primaria sigue siendo más importante que un episodio aislado de lluvia.

⛈️

Tormentas y extremos

El Pacífico ha mostrado una temporada ciclónica activa, mientras lluvias torrenciales recientes elevaron fuertemente algunos ríos del sur de Asia. La coexistencia de extremos secos y húmedos confirma que el riesgo climático actual debe analizarse regionalmente: un planeta más cálido puede intensificar tanto déficits prolongados como episodios de precipitación intensa.

🌐

Acoplamiento océano-atmósfera

La señal más importante del momento es el fortalecimiento del acoplamiento entre el Pacífico tropical y la atmósfera. El Niño puede alterar gradualmente las trayectorias de tormentas y los patrones de lluvia mucho más allá del océano tropical, por lo que sus efectos no deben interpretarse como un fenómeno exclusivamente regional.

📡 Señal planetaria destacada: El Niño constituye la señal climática dominante al comenzar octubre. Su interacción con océanos cálidos y con un posible Dipolo del Océano Índico positivo puede producir respuestas diferentes entre regiones, elevando la importancia de los sistemas de alerta temprana y de las previsiones estacionales.

🔭 Perspectiva · próximos 7–14 días

La atención debe concentrarse en la evolución de las lluvias tropicales asociadas a El Niño, la recuperación de humedad en regiones europeas afectadas por la sequía estival, los sistemas de tormentas del Pacífico y la respuesta hidrológica de cuencas que llegan al otoño con caudales bajos. Los episodios meteorológicos de corto plazo pueden aliviar déficits locales, pero no necesariamente compensar anomalías acumuladas durante varios meses.

×

La investigación revela dónde el almacenamiento de carbono en los suelos tiene el mayor potencial

El suelo es el reservorio terrestre más grande de carbono orgánico y es central para la mitigación y adaptación al cambio climático. 


por Anne M Stark, Laboratorio Nacional Lawrence Livermore


Las asociaciones mineral-orgánicas juegan un papel fundamental en la conservación del carbono del suelo, pero nunca se ha cuantificado la capacidad global de almacenamiento en esta forma.

Una nueva investigación del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) y un equipo internacional de colaboradores aborda esta brecha al producir las primeras estimaciones globales resueltas espacialmente del carbono asociado a minerales y la capacidad de almacenamiento de carbono de los minerales del suelo .

La investigación, dirigida por Katerina Georgiou, becaria de LLNL Lawrence y publicada en Nature Communications , recopiló mediciones de 1144 perfiles de suelo distribuidos globalmente para comprender mejor el papel del clima y la gestión en el impulso de las reservas actuales de carbono asociado a minerales y la salida de suelos de su capacidad mineralógica.

El estudio encontró que las regiones bajo manejo agrícola y las capas de suelo más profundas contienen la mayor subsaturación de carbono asociado a minerales; el grado de subsaturación puede ayudar a informar la eficiencia del secuestro durante años o décadas.

El equipo demostró que en 103 mediciones de acumulación de carbono que abarcan intervenciones de gestión a nivel mundial, los suelos más alejados de su capacidad mineralógica son más efectivos para acumular carbono. Las tasas de secuestro promedian tres veces más en suelos a una décima parte de su capacidad en comparación con suelos a la mitad de su capacidad.

El carbono orgánico del suelo es un componente integral de los ecosistemas terrestres y juega un papel importante en la resiliencia y productividad de los ecosistemas. En los últimos dos siglos, el uso humano de la tierra y los cambios en la cobertura de la tierra han resultado en una pérdida neta significativa de carbono del suelo.

«Se necesitan prácticas mejoradas de manejo del suelo que promuevan el secuestro de carbono en el suelo, especialmente en depósitos estables de carbono, para revertir esta trayectoria y ayudar a mitigar el cambio climático «, dijo Georgiou, autor principal del artículo.

«Nuestros hallazgos brindan información sobre los suelos del mundo, su capacidad para almacenar carbono y las regiones prioritarias y las acciones para la gestión del carbono del suelo», agregó.


Más información: Katerina Georgiou et al, Reservas globales y capacidad de carbono orgánico del suelo asociado a minerales, 

Nature Communications (2022). DOI: 10.1038/s41467-022-31540-9