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Panorama Planetario · 5 de agosto de 2026

El sistema Tierra entra en agosto bajo una combinación de calor persistente, sequedad regional y océanos anormalmente cálidos

La señal dominante es una elevada acumulación de calor en la atmósfera y el océano, con efectos visibles en los incendios de Europa, la disponibilidad de agua, los ecosistemas marinos y la intensidad de algunos fenómenos extremos. El desarrollo de El Niño añade incertidumbre para el cierre de 2026 y exige reforzar la vigilancia meteorológica y territorial.

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Temperatura global

Calor elevado, aunque 2026 todavía no lidera el registro anual

Las estimaciones disponibles sitúan a 2026 entre los años más cálidos observados. Las olas de calor que afectan a Europa, Norteamérica y otras regiones responden principalmente al calentamiento de fondo, mientras la influencia completa de El Niño podría sentirse con mayor fuerza durante los próximos meses.

Señal: calor global persistente
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Océanos

El exceso de calor marino altera ecosistemas y costas

Las temperaturas oceánicas permanecen en niveles excepcionalmente altos. En el Mediterráneo, el calentamiento favorece la expansión de especies invasoras y somete a moluscos, praderas marinas y pesquerías artesanales a una presión creciente. También aumenta el potencial energético disponible para lluvias intensas y tormentas.

Presión alta sobre mares regionales
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CO₂ atmosférico

La concentración continúa reforzando el calentamiento de largo plazo

El dióxido de carbono atmosférico mantiene una trayectoria ascendente asociada principalmente al uso de combustibles fósiles y al cambio de uso del suelo. Esta acumulación sostiene el desequilibrio energético planetario incluso cuando las variaciones naturales modifican temporalmente la temperatura de una región o de un año.

Tendencia estructural: ascendente
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Hielo polar

Continúa la temporada crítica de deshielo boreal

El hielo marino del Ártico atraviesa su fase anual de retroceso y requiere seguimiento hasta el mínimo de septiembre. En Groenlandia, el balance superficial depende de episodios de calor y nevadas estivales. La Antártida mantiene una evolución regional compleja, con contrastes entre el hielo marino, las plataformas y el interior continental.

Vigilancia satelital continua
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Incendios

Europa concentra una señal extrema de peligro forestal

La combinación de vegetación seca, temperaturas elevadas y viento mantiene activo el riesgo de incendios en sectores del Mediterráneo y Europa occidental. Francia y Grecia han enfrentado grandes emergencias, evacuaciones y daños territoriales, mientras otros países refuerzan restricciones y recursos de extinción.

Riesgo regional: muy alto
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Sequías

La falta de lluvia tensiona ríos, embalses y suelos

Amplias zonas de Inglaterra y Gales se encuentran bajo condiciones de sequía, con restricciones de agua y afectaciones agrícolas. En el sureste europeo, el bajo caudal del Danubio compromete navegación, refrigeración industrial y generación eléctrica, mostrando cómo una sequía puede propagarse por varios sistemas esenciales.

Impacto: agua, energía y agricultura
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Tormentas y extremos

La variabilidad atmosférica eleva los contrastes regionales

Mientras unas regiones enfrentan calor y déficit hídrico, otras pueden recibir precipitaciones concentradas y tormentas severas. La transición hacia un episodio más fuerte de El Niño modifica patrones de circulación, por lo que las alertas deben interpretarse regionalmente y actualizarse con los servicios meteorológicos nacionales.

Patrón: extremos contrastantes
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Señal planetaria destacada

El calor ya no actúa como una anomalía aislada: conecta incendios, escasez de agua, estrés ecológico y demanda energética

La situación de agosto ilustra un riesgo compuesto. El calor seca la vegetación, incrementa el consumo de agua y electricidad, reduce caudales y calienta los mares. Esas interacciones pueden convertir eventos meteorológicos individuales en crisis territoriales más amplias. La preparación efectiva exige integrar meteorología, gestión hídrica, salud de los ecosistemas, protección civil y planificación energética.

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Perspectiva para los próximos 7–14 días

Persistirá la necesidad de vigilancia por calor, incendios y lluvias localmente intensas

El Mediterráneo, sectores de Europa occidental y áreas interiores con vegetación seca continuarán bajo atención por peligro de incendios y estrés térmico. En zonas influenciadas por humedad tropical o monzónica pueden producirse lluvias intensas en periodos cortos. El seguimiento de El Niño será decisivo para anticipar cambios posteriores en precipitación, temperatura y actividad de ciclones.

Lectura responsable: este panel ofrece una síntesis planetaria. Las decisiones de protección civil, navegación, uso del agua o desplazamiento deben basarse en alertas oficiales locales actualizadas.
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¿Es posible abordar la emergencia climática sin poner en riesgo la biodiversidad?

María Jesús Such Devesa, Universidad de Alcalá; Khusen Ibragimov, Universidad de Alcalá; María Jesús Salado García, Universidad de Alcalá, and Patricia Aranda Cuéllar, Universidad de Alcalá


La emergencia climática, la progresiva degradación ambiental y las desigualdades sociales crecientes reclaman con fuerza la superación de la actual forma de entender y abordar la sostenibilidad. Los habituales enfoques sectoriales no parecen ser suficientes para abordar una crisis sistémica como la que afrontamos.

El caso de las energías renovables es paradigmático en este sentido. Por una parte, oímos con frecuencia que esta es la década clave para alcanzar las metas de París y evitar las peores consecuencias del cambio climático, y que, para ello, el rápido despliegue de proyectos de energías renovables es decisivo. Al tiempo, numerosas voces alertan de que esas instalaciones, sobre todo las de grandes dimensiones y en ciertas ubicaciones, pueden menoscabar la biodiversidad, la viabilidad de ciertos sectores productivos o la cohesión territorial.

Explorar ahora un enfoque que integre la conservación de la biodiversidad con la lucha climática es especialmente relevante.

El urgente despliegue de las renovables

En Europa, al proceso de descarbonización de la economía se suma, desde febrero de 2022, la urgencia de mejorar la seguridad del suministro energético y de reducir la dependencia de las fuentes de energía rusas.

Para responder a esa necesidad, el plan REPowerEU prevé una notable expansión de las energías renovables, especialmente de la energía solar.

De forma coherente, los ministros de Energía de la UE han acordado en las últimas semanas el contenido de un reglamento que establece un marco temporal para acelerar el proceso de concesión de autorizaciones y el despliegue de proyectos de energías renovables. Distintas plataformas ciudadanas y científicas han reaccionado alertando sobre los riesgos que para la biodiversidad y la producción agraria pueden suponer estas medidas.

El ejemplo de Irlanda

En este marco, el reconocido potencial de España en energías renovables, fundamentalmente eólica y fotovoltaica, la sitúa previsiblemente a las puertas de profundas y aceleradas transformaciones económicas y territoriales.

Se precisan, pues, instrumentos y procesos capaces de orientar esa transición energética hacia el desarrollo local sostenible, el equilibrio y la cohesión territoriales y el respeto a la biodiversidad. Solo con una mirada que integre esos distintos objetivos podrán diseñarse soluciones que reviertan de manera efectiva y conjunta los procesos de deterioro actuales.

A este respecto, existen algunos precedentes interesantes. La restauración de las turberas incluida en el Plan de Acción Climática irlandés persigue tanto objetivos climáticos (reducción de las emisiones de carbono, secuestro y almacenamiento del mismo a largo plazo) como ecosistémicos (mejora de la biodiversidad y de la calidad del agua), recreacionales o educativos y de sensibilización ciudadana.

A través de los programas o convenios para una transición justa se abren en estas zonas oportunidades de innovación en economía circular y baja en carbono.

Del mismo modo, la agrivoltaica o la restauración de ecosistemas en los entornos de los parques eólicos son oportunidades de socializar los beneficios económicos producidos por esas instalaciones y de afrontar simultáneamente varias facetas de la actual crisis socioambiental.

¿Qué piensan los españoles sobre las renovables?

En la Cátedra ENGIE de Sostenibilidad, Cambio Climático y Transición Energética de la Universidad de Alcalá trabajamos para buscar respuestas a la pregunta clave: ¿Cómo asociar metas sociales, ambientales, de innovación y diversificación económica a los proyectos de energía renovable, más allá de la mera producción de electricidad?

Entre otras líneas de trabajo, parece necesario averiguar el conocimiento que la ciudadanía y otros agentes sociales tienen de los tipos de instalaciones de generación eléctrica renovable y de sus impactos.

Como primera aproximación a estas cuestiones, contamos con el sondeo Los españoles, las energías renovables y la biodiversidad, promovido por ENGIE España y realizado en los primeros meses de 2022 por la consultora GAD3 sobre una muestra de 2 200 entrevistas.

A partir de sus resultados, se puede afirmar que hay una aceptación razonable de las energías renovables. En torno a un 68 % de la población encuestada piensa que las energías renovables favorecen la lucha contra el cambio climático.

La encuesta muestra, además, que tanto en entornos rurales como urbanos se aprecia mayoritariamente (un 98 %) un vínculo evidente con la biodiversidad. En este aspecto de enorme relevancia se destacan factores como la mala ubicación de plantas de energías renovables y el riesgo que suponen para determinadas especies, como podría ser el caso de aves y quirópteros. O la contaminación lumínica y acústica producida por alguna de estas instalaciones y que termina alterando el paisaje y las conductas de los animales que allí habitan.

Preocupados por la biodiversidad

En el gráfico que sigue a este párrafo se muestra un análisis pormenorizado de la preocupación de la sociedad española por la biodiversidad, en una escala que parte del valor 1 (“no me preocupa nada”) hasta el valor 5 (“me preocupa mucho”), en función del tamaño de población del municipio de residencia.

Preocupación por la biodiversidad por parte de la sociedad española en función del tamaño poblacional del municipio de residencia. Las autoras, a partir de datos de GAD3 para Engie, Author provided

La conclusión más evidente es que existe homogeneidad en la percepción en los entornos rurales y urbanos, aunque sí pueden apreciarse ciertas diferencias en los valores extremos. La ausencia de preocupación por la biodiversidad (valor 1) desciende conforme aumenta el tamaño de la población; en el extremo opuesto de la escala (valor 5) se observa una tendencia coherente.

Se puede intuir, por tanto, que es posible que en los entornos rurales exista mayor diversidad de opinión con respecto a la protección de la biodiversidad. No obstante, hay que señalar que la muestra utilizada para la toma de datos no se ha centrado en territorios en los que existan ya plantas de renovables, bien instaladas o en proyecto.

Se evidencia así la necesidad de explorar soluciones que integren la descarbonización de la economía con la necesidad de proteger la biodiversidad y la integridad de los ecosistemas de los que dependemos. Al tiempo, esa transición debe favorecer una mayor resiliencia de los territorios, las comunidades y los sectores productivos más vulnerables.

Unas renovables aliadas del medio ambiente

Aun siendo conscientes de que la energía renovable también tiene costes, la adecuada selección del tipo y tamaño de las instalaciones, de ubicaciones (priorizando las ya degradadas o artificializadas) o la inclusión en los proyectos de medidas de restauración ecológica o fortalecimiento de las capacidades locales contribuirán a aprovechar la inevitable transición energética para alimentar un enfoque regenerativo de ese cambio.

El buen funcionamiento de la excepción ibérica gracias a los precios de las renovables puede adivinarse como germen del futuro energético del país. No obstante, para que ese futuro pueda sostenerse en el tiempo no debería construirse a costa de la biodiversidad o del vaciado de territorios rurales.

Volviendo a la pregunta inicial, es perentorio abordar la emergencia climática sin poner en riesgo la biodiversidad. Ese parece ser el enfoque de la Estrategia de Biodiversidad y Ciencia 2023-2027 aprobada en los últimos días por el Consejo de Ministros de España.

No podemos olvidar la relación, reconocida por la ciencia, de retroalimentación mutua entre la pérdida de biodiversidad y aceleración del cambio climático. Ni tampoco el vínculo entre conservación y comunidades locales. Algunas experiencias, como la irlandesa, abren el camino hacia una inclusión efectiva de esa visión integral y regenerativa en las políticas y planes.

María Jesús Such Devesa, Catedrática de Universidad en el área de Economía Aplicada, Universidad de Alcalá; Khusen Ibragimov, Investigador posdoctoral, Universidad de Alcalá; María Jesús Salado García, Profesora titular de Geografía Humana en el Dpto. Geología, Geografía y Medioambiente, Universidad de Alcalá, and Patricia Aranda Cuéllar, Investigadora en Economía Aplicada, Universidad de Alcalá

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.