Lectura global 🌍 Panorama Planetario + Evolución ambiental 📈 Tendencias de la Tierra +
×
Panel de control planetario

Panorama Planetario

Miércoles, 15 de julio de 2026

Resumen ejecutivo: el sistema Tierra entra en la segunda mitad de julio bajo una combinación de océanos excepcionalmente cálidos, fortalecimiento de El Niño, hielo marino inferior al promedio y una distribución muy desigual de lluvias. La señal dominante no es un único desastre, sino la superposición de calor, estrés hídrico, incendios y precipitaciones intensas. Esta interacción eleva el riesgo de impactos encadenados sobre ecosistemas, ciudades, agricultura, costas y redes de infraestructura.
🌡️
Temperatura global

El calor planetario continúa en niveles extraordinarios

Junio: +1,39 °C sobre 1850–1900

Junio de 2026 fue el segundo junio más cálido del registro de Copernicus, con una temperatura media mundial de 16,54 °C. Europa occidental vivió su junio más cálido observado. La persistencia de anomalías elevadas mantiene la presión térmica sobre suelos, salud pública, recursos hídricos y vegetación durante julio.

🌊
Océanos

El océano extrapolar marca una señal récord

Máximo registrado para un mes de junio

La temperatura superficial del océano fuera de las regiones polares alcanzó en junio el valor más alto registrado para esa época del año. El calentamiento del Pacífico ecuatorial y el desarrollo de El Niño añaden energía al sistema climático, alteran la circulación atmosférica y pueden redistribuir lluvias y sequías entre continentes.

🏭
CO₂ atmosférico

La concentración permanece en una trayectoria ascendente

Presión estructural persistente

El dióxido de carbono continúa acumulándose en la atmósfera por encima de los niveles naturales de la era preindustrial. Aunque las mediciones diarias varían según la estación y el lugar, la tendencia de fondo sigue siendo ascendente. Esto prolonga el desequilibrio energético responsable del calentamiento del aire, los océanos y la criosfera.

🧊
Hielo polar

Ambos polos muestran extensiones inferiores al promedio

Sexta menor extensión de junio en ambos hemisferios

El hielo marino del Ártico registró una extensión especialmente baja en el norte del mar de Barents, alrededor de Svalbard y Tierra de Francisco José. En la Antártida destacó el déficit del mar de Bellingshausen. La pérdida de superficie reflectante favorece una mayor absorción de energía solar en las aguas abiertas.

🔥
Incendios

Calor, viento y vegetación seca amplifican el peligro

Vigilancia reforzada en el oeste norteamericano

Satélites de NOAA y NASA siguen grandes incendios activos en el oeste de Estados Unidos. El incendio Cottonwood, en Utah, superó las 93.000 acres quemadas al comenzar julio. Las condiciones calurosas, secas y ventosas favorecen una propagación rápida, humo de larga distancia y degradación adicional de suelos y cuencas.

🏜️
Sequías

Contrastes entre persistencia y alivio estacional

Riesgo creciente en el noroeste del Pacífico

Las proyecciones estacionales de NOAA favorecen el desarrollo de sequía en el noroeste de Estados Unidos y el norte de California durante julio, agosto y septiembre. En otras zonas del oeste puede producirse cierta mejoría por un monzón más activo. El escenario evidencia que una misma temporada puede combinar déficit hídrico e inundaciones repentinas.

⛈️
Tormentas y extremos

La atmósfera dispone de más calor y humedad

Mayor potencial de episodios de alto impacto

El fortalecimiento de El Niño favorece lluvias superiores a lo normal en el Pacífico ecuatorial central y oriental, mientras aumenta la probabilidad de déficit en partes del océano Índico tropical, el subcontinente indio y Australia. Las transiciones rápidas entre calor, tormentas severas y lluvia extrema requieren vigilancia local continua.

🌏
Pacífico sudoccidental

Calentamiento, acidificación y nivel del mar convergen

Riesgo creciente para islas y comunidades costeras

La Organización Meteorológica Mundial advierte que las aguas del Pacífico sudoccidental se vuelven más cálidas y ácidas. El cambio amenaza arrecifes, pesquerías, economías oceánicas y asentamientos de baja elevación. En esta región, el aumento del nivel del mar transforma un proceso gradual en una amenaza cotidiana durante mareas altas y tormentas.

📡
Señal planetaria destacada

El Niño se fortalece con rapidez y reorganiza el mapa mundial de riesgos

Los centros climáticos internacionales coinciden en una rápida transición hacia un episodio fuerte de El Niño durante julio–septiembre de 2026. El calentamiento del Pacífico ecuatorial puede superar los 2 °C en zonas de vigilancia. La señal no determina por sí sola cada evento local, pero modifica las probabilidades de calor, lluvias, sequías, ciclones y alteraciones marinas a escala global.

🔭 Perspectiva para los próximos 7–14 días

La vigilancia se concentra en tres corredores de riesgo. Primero, las zonas sometidas a calor persistente y vegetación seca, donde cualquier combinación de viento, rayos y baja humedad puede acelerar incendios. Segundo, las regiones monzónicas y tropicales con flujo creciente de humedad, expuestas a precipitaciones intensas, crecidas rápidas y deslizamientos. Tercero, las costas e islas del Pacífico, donde las aguas cálidas, la expansión térmica y las mareas elevadas agravan la erosión y las inundaciones. La recomendación general es interpretar los pronósticos estacionales como mapas de probabilidad y complementarlos con alertas meteorológicas, hidrológicas y de protección civil emitidas en cada territorio.

×
Informe estratégico ambiental

Tendencias de la Tierra

Actualización: miércoles, 15 de julio de 2026

Resumen ejecutivo: la política ambiental atraviesa una transición desde proyectos aislados hacia sistemas de implementación verificables. Restaurar ecosistemas, reducir emisiones, proteger agua y biodiversidad y adaptar territorios ya no se consideran agendas separadas. La tendencia más sólida consiste en integrar datos satelitales, financiamiento, planificación territorial y participación comunitaria para demostrar resultados medibles y duraderos.
🌱
Área 1

Restauración ecológica con resultados verificables

La restauración evoluciona desde la siembra puntual hacia la recuperación de funciones ecológicas completas. Los programas más sólidos miden infiltración de agua, conectividad del paisaje, retorno de especies, estabilidad del suelo y almacenamiento de carbono. También aumenta el reconocimiento de que un ecosistema restaurado no debe convertirse en una plantación uniforme, sino recuperar diversidad, estructura y capacidad de autorregulación.

Tendencia: medición de impacto
🌳
Área 2

Reforestación adaptada al clima futuro

Los proyectos forestales incorporan con mayor frecuencia escenarios de temperatura, sequía, incendios y desplazamiento de hábitats. La prioridad ya no consiste únicamente en maximizar el número de árboles, sino en seleccionar especies nativas diversas, proteger regeneración natural y evitar intervenciones que consuman agua o fracasen bajo las condiciones climáticas previstas para las próximas décadas.

Tendencia: diversidad y resiliencia
🦋
Área 3

Biodiversidad integrada en decisiones económicas

Empresas, administraciones y entidades financieras comienzan a evaluar dependencias y riesgos relacionados con la naturaleza. Esta evolución puede mejorar la protección de polinizadores, humedales, bosques y sistemas costeros, pero exige indicadores transparentes. El desafío es evitar que las compensaciones sustituyan la prevención de daños y asegurar que los compromisos se traduzcan en reducción real de la pérdida de hábitats.

Tendencia: riesgos de naturaleza
💧
Área 4

El agua se gestiona cada vez más por cuencas

La gestión hídrica avanza hacia modelos que conectan ciudades, agricultura, industria, acuíferos, ríos y ecosistemas. Las soluciones incluyen reutilización, reducción de pérdidas, recuperación de humedales, almacenamiento distribuido y alertas tempranas. El enfoque por cuenca permite reconocer que una intervención aguas arriba puede modificar disponibilidad, sedimentación, contaminación y riesgo de inundación muchos kilómetros después.

Tendencia: seguridad hídrica territorial
🌬️
Área 5

Calidad del aire vinculada al calor y los incendios

La contaminación atmosférica se analiza cada vez más junto con las olas de calor, el humo de incendios y el diseño urbano. Una atmósfera más cálida puede favorecer la formación de ozono superficial, mientras los incendios emiten partículas que recorren grandes distancias. Las redes de sensores de bajo costo amplían la cobertura, aunque requieren calibración y comunicación pública rigurosa.

Tendencia: vigilancia integrada
🏘️
Área 6

Adaptación climática basada en riesgos compuestos

Los territorios comienzan a planificar para eventos simultáneos: calor con fallos eléctricos, lluvias extremas sobre suelos quemados, sequía seguida de inundaciones o marejadas combinadas con nivel del mar elevado. La adaptación eficaz incorpora mapas de vulnerabilidad social, infraestructura crítica, refugios climáticos, drenaje urbano, protección costera y protocolos específicos para grupos expuestos.

Tendencia: preparación multirriesgo
☀️
Área 7

Energía limpia con mayor atención territorial

La expansión solar, eólica y del almacenamiento continúa, pero crece el análisis de sus efectos sobre redes, paisajes, biodiversidad y comunidades. Los proyectos con mejores perspectivas combinan evaluación ambiental temprana, participación local, reciclaje de componentes y beneficios compartidos. También aumenta el interés por reducir la demanda mediante eficiencia antes de ampliar capacidad de generación.

Tendencia: transición responsable
🏞️
Área 8

Conservación conectada más allá de áreas aisladas

La protección de ecosistemas se orienta progresivamente hacia redes de áreas conservadas, corredores biológicos y territorios gestionados por comunidades. La conectividad permite que las especies se desplacen ante cambios térmicos, sequías o alteraciones de alimentos. La calidad de la gestión y el cumplimiento efectivo adquieren tanta importancia como la extensión formal declarada bajo protección.

Tendencia: conectividad ecológica
♻️
Área 9

Economía ambiental orientada a reducir presiones

Los modelos de economía circular se desplazan desde el reciclaje final hacia el rediseño de productos, la reparación y la reducción de materiales vírgenes. Paralelamente, los informes climáticos y de biodiversidad buscan revelar costos antes invisibles. La efectividad dependerá de normas comparables, trazabilidad y mecanismos que impidan trasladar impactos ambientales a países con menor capacidad regulatoria.

Tendencia: circularidad desde el diseño
🛰️
Área 10

Observación terrestre aplicada a decisiones locales

Los datos de satélites se integran con sensores terrestres, modelos climáticos e inteligencia artificial para detectar incendios, cambios de cobertura, humedad del suelo, deformación del terreno y calidad del agua. La tendencia estratégica consiste en transformar grandes volúmenes de información en alertas comprensibles y utilizables por municipios, científicos, agricultores y organismos de emergencia.

Tendencia: datos convertidos en acción
🌐
Tendencia destacada de julio de 2026

Transparencia ambiental: de declarar compromisos a demostrar avances

La presentación de los primeros Informes Bienales de Transparencia por un número récord de países refleja una tendencia decisiva: la acción climática entra en una etapa donde los compromisos deben acompañarse de inventarios, indicadores, revisión técnica y evidencia pública. Este cambio puede fortalecer la confianza y revelar brechas de implementación. También ejerce presión para que los programas de adaptación, conservación y transición energética informen resultados comparables, no solo presupuestos o actividades realizadas. El valor estratégico de la transparencia aumenta cuando los datos nacionales se complementan con observación satelital independiente, registros territoriales y participación científica.

Señal central: rendición de cuentas medible

Estudio estima cuánto podría aumentar la deforestación si se levantan las restricciones a la minería en la Amazonía

Un modelo desarrollado por investigadores brasileños muestra que la apertura de áreas protegidas de la Amazonía a proyectos mineros provocaría la deforestación de 183 kilómetros cuadrados (km²) debido directamente a nuevas minas y la pérdida de 7.626 km² adicionales de bosque por la acción directa e indirecta impactos de la construcción de infraestructura.


por FAPESP


Los científicos mapearon 242 yacimientos minerales en la Reserva Nacional de Cobre y Minerales Asociados (RENCA), un área ubicada en los estados norteños de Amapá y Pará. El gobierno brasileño creó RENCA en 1984 para proteger los activos minerales y realizar investigaciones geológicas en el área. Su superficie total es de 47.000 km², por lo que el riesgo de deforestación corresponde a alrededor del 17%.

Abrir el área a la exploración y producción requeriría 1.463 km de nuevos caminos para facilitar el acceso, lo que provocaría una deforestación indirecta estimada en 40 veces mayor que la cantidad de desmonte debido directamente a las operaciones mineras, así como la fragmentación de los bosques con pérdidas significativas de biodiversidad y servicios ecosistémicos que ahora proporciona el bosque.

Los resultados del estudio se informan en un artículo publicado en la revista Nature Sustainability . Mientras tanto, el Congreso de Brasil está debatiendo proyectos de ley que permitirían la minería en áreas protegidas, incluidos los territorios indígenas (TI).

Además, la deforestación en la Amazonía se ha acelerado, alcanzando los 8.590,33 km² entre agosto de 2021 y julio de 2022, cuando fue la tercera más alta desde 2015 según datos de DETER, el detector de deforestación en tiempo real basado en satélites operado por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales ( INPE).

Los investigadores modelaron cinco escenarios de 30 años de expansión minera en RENCA. Nueve unidades de conservación cubren actualmente el 90% del área: dos TI, tres unidades de protección total y cuatro unidades de uso sostenible. La ley prohíbe la minería en todas las áreas protegidas dentro de RENCA.

En 2017, el entonces presidente Michel Temer se movió para permitir el desarrollo comercial de RENCA, pero se retractó en respuesta a la presión de las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las asociaciones de la sociedad civil.

“Una de las innovaciones en el estudio fue el modelado de los impactos futuros de posibles nuevas áreas mineras y la infraestructura requerida para llegar a ellas, incluida la construcción de caminos. Creemos que la discusión sobre las propuestas para reducir las áreas protegidas debe considerar el impacto en el bosque. , sobre su biodiversidad y servicios ecosistémicos. La planificación estratégica es de vital importancia en esos casos», dijo a Agência FAPESP la ingeniera ambiental Juliana Siqueira-Gay.

Ella es la primera autora del artículo sobre el estudio, que fue parte de su doctorado. investigación en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de São Paulo (POLI-USP). Su trabajo fue reconocido por la Asociación Internacional para la Evaluación de Impacto (IAIA), que en 2022 le otorgó su Premio de la Juventud por » investigación y modelado innovadores » al analizar los «impactos de la política en los paisajes forestales, la minería y el desarrollo de infraestructura, y la minería dentro de pueblos indígenas». tierras».

Para Luis Enrique Sánchez, docente de la POLI-USP, asesor de tesis de Siqueira-Gay y coautor del artículo, la investigación puede contribuir para la toma de decisiones. “Demuestra que antes de que se realicen cambios en las reglas con el objetivo de reducir las áreas de conservación, abrir los territorios indígenas a la minería o permitir la producción en RENCA, se deben realizar estudios de impacto ambiental, no caso por caso sino de manera estratégica. Estas decisiones pueden tener implicaciones a escala regional. Nuestro estudio muestra que las políticas gubernamentales deben estar sujetas a evaluaciones de impacto», dijo Sánchez.

Investigaciones anteriores del grupo, realizadas en colaboración con colegas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) e informadas en 2020 en la revista One Earth , se centraron específicamente en los territorios indígenas. Según este estudio, la minería en las áreas afectadas podría aumentar el impacto sobre el bosque en un 20 % y provocar pérdidas por valor de hasta 5 000 millones USD en servicios ecosistémicos, como la regulación de las lluvias y la producción de alimentos.

Escenarios

El grupo desarrolló modelos espaciales de uso del suelo para simular la expansión de la minería y la infraestructura de acceso asociada en un total de unos 250.000 km² en RENCA y alrededores (correspondientes al 5% de la Amazonía brasileña).

Bajo uno de los cinco escenarios de la política de permitir la minería y el incremento de otras actividades humanas en RENCA, se mantiene la protección legal del área como reserva y no hay cambios en las áreas de conservación. Bajo los otros cuatro, el marco legal existente es reemplazado por reglas que (1) cambian las restricciones relacionadas con las tierras indígenas para permitir la minería y la construcción de caminos de acceso; (2) cambiar el plan de manejo para áreas de uso sostenible para permitir actividades económicas allí; (3) permitir la minería en TI y áreas de uso sostenible; y (4) suspender las restricciones en todas las unidades de conservación a lo largo de RENCA.

Ninguno de los escenarios condujo a un resultado deseable en términos de conservación, y la deforestación aumentó hasta cierto punto en todos los casos, con pérdidas de áreas de alta biodiversidad y una mayor fragmentación del paisaje. En algunos casos, se requeriría una red de carreteras larga y costosa, lo que crearía una presión adicional para abrir más áreas protegidas y aumentaría la fragmentación de los bosques.

Los investigadores no discuten específicamente la minería de oro, pero señalan que se sabe que el área contiene varios depósitos de oro con buscadores salvajes en operación allí. Dado el crecimiento de estas actividades ilegales en la Amazonía debido al precio del oro y el apoyo político, abrir el área a la exploración, minería e infraestructura llevaría a una ocupación más informal en busca de yacimientos de oro, escriben.

Según Sánchez, la presión sobre la selva amazónica se intensifica en el actual contexto de débil gobernabilidad. “Las carreteras y otros medios de acceso son puertas de entrada para la penetración de otras actividades, tanto legales como ilegales. Cuando la gobernabilidad es débil, el impacto de la minería se multiplica”, dijo.

Un informe publicado en 2021 por MapBiomas, una red colaborativa dirigida por ONG, universidades y nuevas empresas tecnológicas para mapear el uso de la tierra y la cubierta forestal en Brasil, afirma que la minería se multiplicó por seis en todo el país entre 1985 y 2020. La estimación se basa en el análisis de imágenes satelitales con la ayuda de la inteligencia artificial. Los autores estiman que la minería saltó de 310 km² a 2.060 km² en el período, con parte de la expansión ocurriendo en el Amazonas. En 2020, tres de cada cuatro hectáreas de operaciones mineras estaban en la Amazonía, principalmente relacionadas con la prospección salvaje (garimpos).

«Nuestros modelos no clasifican los depósitos minerales por tipo de mineral, por lo que no analizamos la extracción de oro por separado. Sabemos que hay muchos depósitos de oro en la región y no sería posible ignorar el hecho de que nuevas carreteras facilitar mucho el acceso», dijo Siqueira-Gay, quien actualmente investiga la minería y la deforestación en el Instituto Escolhas, un grupo de expertos en sostenibilidad.

La transición energética dará lugar a un aumento de la demanda de ciertos minerales en los próximos años, agregó, en particular los que se utilizan para producir energía solar y eólica y en baterías de automóviles eléctricos. “La importancia de la protección del paisaje es un tema que a partir de ahora se tratará con mayor amplitud. El debate sobre la apertura de nuevas áreas tiene que ver con nuestras líneas de investigación aquí”, dijo.


Más información: Juliana Siqueira-Gay et al, Planificación estratégica para mitigar los impactos de la minería en las áreas protegidas de la Amazonía brasileña, 

Nature Sustainability (2022). DOI: 10.1038/s41893-022-00921-9

Juliana Siqueira-Gay et al, La legislación propuesta para minar las tierras indígenas de Brasil amenazará los bosques amazónicos y sus valiosos servicios ecosistémicos, One Earth (2020). DOI: 10.1016/j.oneear.2020.08.008